
Soria: Entregan restos de víctimas del franquismo 90 años después
La Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad entregará a sus familias los restos de Pedro Izquierdo Lasanta y Antonio Soto, víctimas del franquismo, noventa años después de sus asesinatos en un acto de homenaje en Soria.
La Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad (ASRD) entregará a sus familias los restos de dos víctimas del franquismo: Pedro Izquierdo Lasanta y Antonio Soto, natural de Tenerife. Esto ocurre noventa años después de sus asesinatos, en un acto que busca rendir homenaje a las más de 600 personas represaliadas en la provincia de Soria.
La asociación ha informado que los actos se llevarán a cabo el próximo sábado 24 de enero en Soria. Empezarán con una concentración en la Plaza Mariano Granados, que recorrerá el centro de la ciudad, para finalizar con un homenaje en el Espacio Santa Clara.
Con estos actos, Recuerdo y Dignidad quiere dar visibilidad a las más de 600 personas asesinadas en Soria durante la Guerra Civil y el franquismo. Además, celebran la identificación de estas dos víctimas, que tenían solo 20 y 30 años cuando murieron: Pedro, electricista, en Renieblas, y Antonio, aviador, en Ágreda.
Pedro Izquierdo Lasanta nació en Cigudosa (Soria) el 22 de febrero de 1907. Estaba casado con María Antonia Zamora Gómez, una maestra de Extremadura que falleció pocos días después de dar a luz a su hija, Ascensión. Hoy, Ascensión tiene más de 90 años y ha pasado décadas buscando a su padre.
Pedro, que era electricista, trabajaba en su pueblo y en los alrededores. Fue detenido el 13 de septiembre de 1936, tras la denuncia de un vecino de Cigudosa. Lo encontraron escondido en Rebollar y lo fusilaron en un lugar cercano a Renieblas.
Tras su asesinato, el alcalde de Renieblas de aquel entonces pidió que lo enterraran en el cementerio del pueblo. Sin embargo, los vecinos se negaron. El alcalde ofreció entonces un terreno de su propiedad, donde los restos de Pedro permanecieron hasta que la asociación Recuerdo y Dignidad los recuperó en febrero de 2025.
La otra víctima es Antonio Soto Romero, nacido en Tenerife en 1914. Tenía solo 22 años cuando murió. Era piloto de un bimotor del ejército republicano y fue derribado por un caza italiano que actuaba bajo las órdenes del ejército sublevado.
Sus restos, junto con los de Luis Gil Longares, fueron encontrados por casualidad en 2011. La asociación estaba buscando la fosa común de cuatro personas de Zaragoza que habían sido fusiladas. Desde entonces, sus restos han estado bajo la custodia del equipo forense de la Fundación Aranzadi.