Son Latinos: El macrofestival pionero que movilizó a Canarias

Son Latinos: El macrofestival pionero que movilizó a Canarias

Recurso: El Día

Son Latinos fue el primer gran macrofestival de Canarias, congregando a más de un millón de personas en la Playa de Las Vistas durante seis veranos antes de su suspensión por motivos medioambientales.

Durante seis veranos seguidos, la Playa de Las Vistas, en Los Cristianos, se convirtió en un escenario gigante frente al Atlántico. Mucho antes de que los grandes festivales se hicieran populares en Canarias, Tenerife ya había sido sede de uno de los mayores encuentros musicales al aire libre de su historia. Son Latinos fue el primer gran macrofestival de Canarias y un evento que cambió la forma de vivir la música en directo en las islas.

Con entrada gratuita, apoyo institucional y una mezcla de artistas de España y Latinoamérica, el evento llegó a reunir a cientos de miles de personas en un solo día, y superó el millón de asistentes en todas sus ediciones.

La primera edición se celebró el 29 de agosto de 1998, organizada por Guagua Producciones, con el patrocinio del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Arona. Desde el inicio se pensó como una gran cita de música latina, tanto de España como de Latinoamérica, con la idea de ser un macroconcierto gratuito.

Detrás de este proyecto estaba la productora de Leopoldo Mansito (padre del también promotor Leo Mansito, la mente detrás de otros festivales como el Granca Live Fest). También participó en la organización el periodista Martín Rivero.

Además del maratón musical, Son Latinos también ofrecía una programación cultural y un Comité de Honor que presidió José Saramago en el año 2000. Ese mismo año se creó el Premio Son Latinos, que fue para Mario Benedetti.

En total, más de un millón de asistentes disfrutaron de la mejor música en español de aquellos años.

En 2004, la séptima edición se suspendió. La Dirección General de Costas denegó la autorización para usar Las Vistas, por motivos medioambientales, según comunicaron los promotores.

Años después, cuando se quiso recuperar el festival, esos mismos motivos se usaron para no permitir su regreso.

Colectivos ecologistas ya alertaban desde casi el principio del impacto del macroconcierto en una playa urbana con bandera azul. Se hablaba de mucha basura y daños al entorno, problemas que volvieron a surgir con fuerza en 2014, cuando se intentó un "nuevo Son Latinos" que tampoco recibió el permiso de Costas.

Son Latinos no solo fue un festival, sino un hito histórico: mucho antes de que Canarias acogiera citas como Granca Live Fest, Cook Music Fest, Sunblast o el propio WOMAD en Gran Canaria, ya había demostrado que las islas eran capaces de reunir a cientos de miles de personas gracias a la música.

Durante seis veranos, Las Vistas se convirtió en un escenario tan multitudinario como inolvidable, y aunque los problemas medioambientales y la burocracia acabaron por silenciarlo, su recuerdo sigue vivo como el primer gran macrofestival de Canarias, el que abrió el camino a muchos otros.