Escasean las gafas homologadas para el eclipse solar ante la alta demanda comercial

Escasean las gafas homologadas para el eclipse solar ante la alta demanda comercial

Recurso: El Día

La alta demanda de gafas homologadas para el eclipse solar del 12 de agosto ha provocado escasez en las grandes superficies, obligando a los expertos a recordar la importancia de adquirir filtros certificados para evitar daños oculares irreversibles.

La inminente llegada del eclipse solar del próximo 12 de agosto ha desatado una carrera contrarreloj entre los aficionados a la astronomía y el público general por hacerse con el equipamiento óptico necesario para seguir el fenómeno. Tal y como recogen diversas informaciones sobre la disponibilidad comercial de estos dispositivos, la alta demanda ha provocado que las existencias en las grandes superficies de distribución comiencen a escasear, obligando a los interesados a verificar el inventario en los puntos de venta físicos antes de desplazarse.

El mercado minorista ha puesto a disposición de los consumidores diversas opciones que oscilan, por lo general, entre 1,49 y 1,99 euros por unidad. Cadenas como Aldi, Eroski, Alcampo y Carrefour han integrado en sus lineales gafas específicas para la observación solar, algunas de las cuales ya figuran como agotadas en sus plataformas digitales. En el caso de Carrefour, la oferta se diversifica con paquetes de tres unidades comercializados bajo la marca Bresser por 8,90 euros, mientras que otras enseñas mantienen precios unitarios competitivos, siempre sujetos a la disponibilidad de cada establecimiento.

Más allá de la logística de compra, el Instituto Geográfico Nacional ha subrayado la importancia crítica de la seguridad. La normativa técnica es el único garante de la salud ocular: cualquier filtro debe contar obligatoriamente con el marcado CE y cumplir con el estándar internacional EN ISO 12312-2:2015. Los expertos advierten que el uso de gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados o cualquier otro método improvisado es insuficiente y peligroso. La exposición directa al sol sin la protección adecuada puede derivar en una retinopatía solar, una lesión irreversible que, en ocasiones, no presenta síntomas de dolor inmediato, lo que incrementa el riesgo al permitir que el usuario mantenga la mirada fija durante un tiempo prolongado.

Es imperativo, además, realizar una inspección visual previa de las lentes. Cualquier deterioro en el filtro, como arañazos, perforaciones o burbujas, invalida su uso, independientemente de su homologación. Esta precaución es especialmente relevante en territorios como Canarias, donde el eclipse se manifestará de forma parcial —con una ocultación del disco solar cercana al 70 % en Tenerife—, lo que exige mantener la protección ocular durante todas las fases del evento. La recomendación de los especialistas es clara: ante la escasez de suministros, se debe priorizar la adquisición en ópticas o establecimientos autorizados que garanticen la certificación técnica del producto, evitando cualquier improvisación que comprometa la integridad de la retina.