El auge de las redes sociales amenaza la conservación del Macizo de Anaga ante el vandalismo y el intrusismo de visitantes

El auge de las redes sociales amenaza la conservación del Macizo de Anaga ante el vandalismo y el intrusismo de visitantes

Recurso: El Día

La búsqueda de contenido para redes sociales está provocando daños ambientales y vulneraciones de propiedad privada en el Macizo de Anaga, lo que ha llevado a las autoridades a endurecer la vigilancia y las sanciones contra los excursionistas infractores.

La preservación del Macizo de Anaga, espacio declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, se enfrenta a una creciente amenaza derivada de la búsqueda de contenido visual para plataformas digitales. Tal y como ha denunciado recientemente el guarda rural Pedro Pérez, el entorno natural de este enclave en Santa Cruz de Tenerife está sufriendo las consecuencias de una práctica irregular: el abandono de las rutas señalizadas por parte de excursionistas que, con el objetivo de capturar imágenes, invaden fincas privadas y alteran el ecosistema.

El fenómeno, que ha sido identificado específicamente en el trayecto que conecta Cabezo de los Charcos con el Roque Chiguel, presenta una dimensión de vandalismo añadido. Según la información facilitada por el agente, se han detectado marcas de pintura azul sobre el terreno, utilizadas por grupos de visitantes para señalizar de forma ilícita una vereda privada y facilitar así el tránsito de terceros ajenos a la propiedad. Esta alteración del paisaje no solo contraviene la normativa de uso público del parque, sino que supone una vulneración directa del derecho a la propiedad privada de los titulares de las fincas afectadas.

Desde la Guardería Rural se ha advertido que este comportamiento, motivado por la inmediatez de las redes sociales, conlleva riesgos ambientales significativos. La circulación fuera de los senderos homologados —aquellos debidamente identificados con la nomenclatura PR— acelera los procesos de erosión del suelo y compromete la integridad de la flora y fauna local, elementos que gozan de especial protección en este espacio.

Ante esta situación, las autoridades han anunciado un endurecimiento de las medidas de control. La vigilancia en la zona se verá incrementada con el fin de identificar a los infractores, quienes deberán afrontar las responsabilidades administrativas o legales que se deriven de sus actos. La postura de la Guardería Rural es tajante: el cumplimiento de la normativa de senderismo no es opcional, sino una obligación ineludible para cualquier visitante que acceda a un entorno protegido, donde el respeto al patrimonio natural y a la propiedad privada debe prevalecer sobre cualquier interés de carácter personal o digital.