
La falta de personal se dispara al 44% y frena a las empresas en Tenerife.
La falta de trabajadores cualificados se ha disparado al 44% en Tenerife, convirtiéndose en el principal obstáculo para el crecimiento empresarial y generando preocupación por su carácter estructural, según la Cámara de Comercio.
La falta de trabajadores ha aumentado drásticamente en los últimos cinco años en Tenerife, pasando del 8% en 2021 al 44% este año. Por segundo año consecutivo, la escasez de mano de obra cualificada se ha convertido en el principal obstáculo para el crecimiento de las empresas en la isla, según informaron Santiago Sesé, presidente, y Lola Pérez, directora general, de la Cámara de Comercio provincial durante la presentación del Indicador de Confianza Empresarial (ICE) del primer trimestre de 2026. Esta carencia de personal, sumada a un absentismo laboral que ha crecido tras la pandemia (situándose entre el 7% y el 14%), son las mayores preocupaciones para los empresarios canarios y tinerfeños.
En Tenerife, la confianza empresarial es ligeramente superior (0,6%) a la media del Archipiélago (0,4%) y también supera el índice nacional (0,1%). Lola Pérez señaló que se trata de un crecimiento "moderado e inferior a años anteriores". En enero de 2023, este nivel alcanzó el 4,6% en Tenerife, el máximo en los últimos cuatro años. La isla entra ahora en una fase de estabilización, después de haber experimentado un crecimiento muy intenso en periodos anteriores.
Pérez y Sesé atribuyen estos datos a la "estabilidad" del tejido productivo insular tras varios años de "gran crecimiento" de la confianza. Esto explicaría la diferencia con Gran Canaria, que tiene un índice del 2,4%, o el notable aumento en La Gomera, donde el ICE alcanza un 12,9% a principios de año, vinculado a la reciente apertura de nuevos complejos hoteleros.
La Gomera también lideró la encuesta sobre la situación empresarial en Canarias en el último trimestre de 2025, con un saldo positivo del 35,9%. Le siguieron Lanzarote (28,5%), Gran Canaria (18%), Fuerteventura (17,7%) y Tenerife (15,6%).
El 44% de las empresas en Tenerife que se quejan por la falta de mano de obra sube al 52% en el conjunto de Canarias, sin importar su tamaño o sector. Por sectores, la construcción es la más afectada (67,3%), seguida del transporte (59,7%), la industria (55,8%), el comercio (48,4%) y el resto de servicios (38,6%). La actividad económica crece de forma moderada en la mayoría de los sectores productivos.
El aumento de la competencia sigue siendo el principal factor que limita la actividad de las empresas tinerfeñas, aunque ha perdido algo de peso (48,6% este año frente al 49,6% en 2024). Le siguen la escasez de mano de obra y la debilidad de la demanda (40,5%). Según los responsables, el incremento de la competencia sugiere una mayor actividad, mientras que la baja demanda se debe, en parte, a la presión de la inflación acumulada. Otros factores como las dificultades financieras (17,9%) o la falta de equipamiento (5,8%) han disminuido. El apartado "otros", que incluye la financiación, se mantiene estable (26,1%).
Santiago Sesé manifestó su preocupación de que esta situación se convierta en un "problema estructural". Por ello, considera "necesario" reforzar las políticas activas de empleo, los programas de formación y orientación, y realizar una evaluación continua para cubrir las necesidades reales de las empresas. En resumen, subrayó la importancia de "compaginar la oferta y la demanda", algo que "no ocurre actualmente". Se detecta una falta de profesionales en oficios tradicionales como albañiles, instaladores de aire acondicionado, electricistas y metalúrgicos, así como en sectores emergentes como el tecnológico, digital y de energías renovables. Una de las claves es "la retención del talento" isleño que emigra.
Según este análisis, muchas personas carecen de la formación adecuada para los puestos de trabajo disponibles. En este sentido, la Cámara de Comercio apuesta por un desarrollo sólido de la Formación Profesional (FP) Dual, que incluya prácticas en empresas y la posibilidad real de que los estudiantes se queden trabajando en ellas.
En cuanto al absentismo, Sesé evitó culpar a los trabajadores, afirmando que "la inmensa mayoría cumple con su trabajo y sostiene a las empresas". Hizo hincapié en diferenciar entre ausencias injustificadas y bajas por incapacidad temporal. Advirtió sobre las tensiones en el sistema sanitario, con listas de espera y retrasos en pruebas médicas que impiden la reincorporación de los trabajadores, generando problemas tanto para las empresas como para los afectados.
Santiago Sesé también se refirió al problema estructural más preocupante en Tenerife: la falta de viviendas a precios asequibles. El presidente de la Cámara de Comercio vinculó la escasez de personal cualificado con las dificultades para acceder a vivienda social y la creciente complejidad de los perfiles profesionales, creando una combinación negativa que afecta el funcionamiento normal de las empresas en la isla y en Canarias. Esto ocurre a pesar del "esfuerzo" por aumentar los salarios entre un 7% y un 9%.
Respecto al empleo, el 80% de las empresas prevé mantener sus plantillas en los primeros meses de 2026. Sin embargo, el balance entre las que planean aumentar y reducir empleo "empieza a mostrar valores negativos, lo que apunta a una contención del crecimiento", según Pérez.
Otro aspecto que se mantiene contenido es la inversión privada, no por falta de proyectos o iniciativa, sino por la "inseguridad jurídica y la falta de agilidad administrativa". Esto, en su opinión, frena el crecimiento y la diversificación económica, y provoca la pérdida de inversiones que generarían empleo y progreso social.
A esta situación se suma la incertidumbre sobre la financiación pública, con unos Presupuestos Generales del Estado prorrogados desde hace tres años y una propuesta de financiación autonómica que, desde la Cámara de Comercio, consideran que genera un agravio comparativo y carece de consenso.
En resumen, se observa una tendencia a la moderación de las respuestas favorables y un aumento de las que apuntan a la estabilidad, especialmente tras el fin de la campaña alta del comercio y la estabilización de los resultados en hostelería. Esta estabilidad ofrece un abanico de oportunidades que deben aprovecharse para evitar "un freno en el desarrollo y el buen tono económico".