Seis nuevos hoteles en Arona se suman al proyecto de economía circular de Ashotel y Asaga

Seis nuevos hoteles en Arona se suman al proyecto de economía circular de Ashotel y Asaga

Recurso: Diario de Avisos

Seis nuevos complejos hoteleros en Arona se han sumado al proyecto Comunidades Turísticas Circulares para transformar sus biorresiduos en compost destinado al sector agrícola local.

La gestión de residuos en el sector hotelero canario está experimentando un cambio de paradigma mediante la consolidación del proyecto Comunidades Turísticas Circulares, una iniciativa que, según ha informado Ashotel, ha sumado recientemente a seis nuevos complejos alojativos en el municipio de Arona. Este programa, que cuenta con la colaboración de Asaga Canarias, busca integrar la operativa turística con el sector primario a través de la valorización de los biorresiduos.

La adhesión de los hoteles Arona Gran Hotel, Coral Suites & Spa, Parque Santiago 3 y 4, Gran Oasis Resort, Paradise Park Funlifestyle Hotel y Marylanza Suites & Spa permite ampliar la escala de un sistema de recogida selectiva puerta a puerta. El objetivo técnico es procesar los restos orgánicos procedentes de cocinas y zonas ajardinadas para su transformación en compost, un insumo que retorna al sector agrícola local para el enriquecimiento de los suelos.

Desde una perspectiva de sostenibilidad, esta estrategia responde a la necesidad de reducir la huella ambiental de la industria turística, convirtiendo lo que tradicionalmente se consideraba un desecho en un activo para la economía circular. Enrique Padrón, responsable de Innovación y Sostenibilidad de Ashotel, subraya la relevancia de este enfoque al señalar la capacidad de la actividad hotelera para generar recursos aprovechables en el propio territorio. Por su parte, Theo Hernando, secretario general de Asaga Canarias, enfatiza que el valor añadido de esta alianza reside en el fortalecimiento del consumo de proximidad, vinculando la gestión de residuos con el impulso a la producción local.

El balance de los cuatro años de trayectoria de esta iniciativa arroja cifras significativas, con un volumen acumulado superior a las 3.500 toneladas de materia orgánica y restos de poda gestionados. Este modelo no solo se alinea con las normativas europeas y estatales que exigen una mayor eficiencia en la separación de residuos en origen, sino que también establece un precedente sobre cómo la colaboración público-privada puede fomentar una simbiosis real entre el motor económico de las islas y su tejido agrario, promoviendo una mayor resiliencia frente a los retos de la sostenibilidad insular.