Avistan un tiburón durante el Campeonato de Canarias de Apnea en Radazul

Avistan un tiburón durante el Campeonato de Canarias de Apnea en Radazul

Recurso: El Día

El avistamiento de un tiburón durante el Campeonato de Canarias de Apnea en Radazul, Tenerife, ha reabierto el debate sobre la seguridad y la convivencia entre deportistas y fauna marina en el archipiélago.

La presencia de fauna marina de gran tamaño en zonas de baño y práctica deportiva ha vuelto a situarse en el centro del debate tras el avistamiento de un ejemplar de tiburón en el litoral de Radazul, en el municipio tinerfeño de El Rosario. Tal y como han difundido a través de redes sociales varios participantes en el Campeonato de Canarias de Apnea Outdoor 2026, el animal fue detectado en las inmediaciones del muelle durante la jornada de este sábado, coincidiendo con los preparativos de la prueba regional.

El suceso, documentado gráficamente por los apneístas Alma Rohen y Gastón Anfibio, ha puesto de relieve la convivencia habitual entre la actividad humana y la biodiversidad marina en el archipiélago. Mientras que las imágenes muestran la silueta del escualo desplazándose cerca de la superficie, se observa cómo otros deportistas continuaban con sus inmersiones en el área sin percatarse de la proximidad del animal. La situación, que fue recibida con una mezcla de sorpresa y humor por parte de los asistentes, subraya la importancia de mantener protocolos de seguridad y vigilancia en entornos donde se desarrollan competiciones de apnea, una disciplina que requiere una concentración extrema y una inmersión prolongada en el medio acuático.

Desde una perspectiva biológica, la aparición de tiburones en aguas canarias no constituye un fenómeno extraordinario, dado que el archipiélago es un punto de tránsito y residencia para diversas especies de escualos. No obstante, la coincidencia de estos avistamientos con eventos deportivos de alta intensidad suele generar una lógica inquietud entre los organizadores y los participantes. En este caso, la presencia del ejemplar en una zona de alta afluencia de buceadores ha servido para recordar la necesidad de una gestión responsable del espacio marino, donde la interacción con la fauna salvaje debe realizarse siempre bajo criterios de prudencia y respeto al ecosistema, evitando cualquier tipo de interferencia que pueda alterar el comportamiento natural de las especies o comprometer la integridad física de los deportistas.