
Siete afectados tras un incendio en una vivienda de Santa Cruz de Tenerife
Un incendio en una vivienda de Santa Cruz de Tenerife ha dejado siete personas afectadas y ha requerido el rescate de varios vecinos por parte de los bomberos.
La gestión de emergencias en entornos urbanos densos ha vuelto a ponerse a prueba este domingo en Santa Cruz de Tenerife, donde un siniestro en una vivienda de la calle Ramón Pérez de Ayala ha requerido un despliegue coordinado de los servicios de seguridad y rescate. Tal y como recoge el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 de Canarias, el incidente ha dejado un balance de siete personas afectadas, subrayando la complejidad que suponen los incendios en altura para la operatividad de los cuerpos de bomberos.
La intervención, que se inició poco después de las nueve de la mañana, obligó a los efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife a realizar maniobras de extracción de alto riesgo. Entre las acciones más críticas, destaca el rescate de tres ocupantes del domicilio donde se originó el fuego, así como la evacuación de una persona con movilidad reducida que se encontraba en un nivel superior del edificio. Para estas labores, el dispositivo desplegó dos Bombas Urbanas Pesadas, un vehículo autoescala y una unidad de mando, mientras la Policía Local procedía al desalojo preventivo del resto de los residentes para garantizar la integridad física de los vecinos.
El impacto sanitario del suceso ha sido significativo, requiriendo la movilización de recursos del Servicio de Urgencias Canario (SUC). Un varón de 47 años, con quemaduras e inhalación de humo de carácter moderado, y una mujer de 85 años, afectada por una intoxicación leve, fueron derivados al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria. Asimismo, otra mujer fue trasladada al Centro de Salud de Los Gladiolos por inhalación de humo, mientras que el resto de los afectados recibieron atención facultativa en el propio escenario del siniestro.
Este tipo de sucesos pone de manifiesto la importancia de los protocolos de ventilación y aseguramiento de inmuebles en zonas residenciales, tareas que fueron ejecutadas por los bomberos una vez sofocadas las llamas. La colaboración entre la Policía Nacional, la Policía Local y Protección Civil permitió estabilizar la situación en un tiempo reducido, evitando que el alcance del fuego se propagara a otras dependencias del edificio. La recurrencia de estos incidentes en núcleos urbanos recuerda la necesidad de mantener actualizados los planes de autoprotección en comunidades de vecinos, especialmente ante la presencia de personas con necesidades especiales de movilidad.