La actividad sísmica en el macizo de Anaga tiende a la normalidad tras los últimos registros del IGN

La actividad sísmica en el macizo de Anaga tiende a la normalidad tras los últimos registros del IGN

Recurso: El Día

La actividad sísmica en el macizo de Anaga, en Tenerife, muestra una clara tendencia a la baja tras los recientes movimientos telúricos, los cuales, según el IGN, responden a ajustes tectónicos sin vinculación con procesos volcánicos.

La estabilidad geológica en el extremo nororiental de Tenerife parece recuperar la normalidad tras el episodio de inestabilidad registrado a mediados de esta semana. Según los datos difundidos por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), la actividad sísmica en el entorno del macizo de Anaga muestra una clara tendencia a la baja, consolidando un escenario de disipación de energía tras los eventos detectados en días previos.

El organismo estatal ha confirmado la detección de dos nuevos sismos durante el tránsito entre el jueves y el viernes, ambos con una magnitud de 1,7 mbLg. El primero de estos eventos se localizó en el municipio de Tegueste a última hora del jueves, con una profundidad de 25 kilómetros, mientras que el segundo se registró en el medio marino al norte de la isla durante la madrugada de este viernes. En ambos casos, la intensidad fue insuficiente para ser percibida por la población, lo que refuerza la tesis de los especialistas sobre un proceso de réplicas de baja energía, sin mayor relevancia para la seguridad ciudadana.

Este fenómeno se enmarca en la secuencia iniciada el pasado miércoles, cuando la red de vigilancia detectó cuatro movimientos telúricos. En aquella ocasión, dos de los sismos alcanzaron magnitudes de 3,6 y 3,0 mbLg, siendo notificados por residentes de diversos núcleos urbanos, incluyendo Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Tacoronte, El Rosario y Puerto de la Cruz.

Desde el ámbito científico, se ha enfatizado la necesidad de mantener la calma, subrayando que la sismicidad actual en la zona de Anaga carece de vinculación con la dinámica volcánica interna de la isla. Este tipo de eventos, frecuentes en entornos volcánicos activos como el archipiélago canario, responden habitualmente a ajustes tectónicos locales que, si bien generan inquietud social, no presentan, según los expertos, una amenaza de origen magmático. La monitorización constante por parte de las instituciones competentes sigue siendo la herramienta fundamental para garantizar la vigilancia de estos procesos naturales.