
Las grabaciones de seguridad contradicen la versión del acusado por el homicidio de Rubén en Tabaiba
El juicio por el homicidio de Rubén en Tabaiba entra en una fase decisiva tras el testimonio de los agentes, cuyas pruebas videográficas contradicen la versión del acusado sobre los hechos.
El juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife por el homicidio de Rubén en Tabaiba ha entrado en una fase determinante tras las comparecencias de los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Tal y como recoge la información difundida sobre el proceso, el análisis de las grabaciones de seguridad ha puesto en entredicho la versión ofrecida por Antonio J., el único acusado que se enfrenta a este nuevo proceso tras haber sido absuelto en una vista anterior.
El núcleo de la controversia reside en la supuesta disputa que, según el relato del encausado, habría mantenido con el instigador de los hechos, un hombre identificado como Toño —quien se quitó la vida al día siguiente del suceso—. El acusado sostenía que esta confrontación ocurrió en el exterior del edificio al sentirse engañado por el fallecido. Sin embargo, los funcionarios policiales que han testificado este martes han negado haber observado tal altercado en las imágenes de videovigilancia analizadas, las cuales cubren tanto el acceso al inmueble como las inmediaciones de un supermercado y una farmacia cercanos.
La reconstrucción técnica presentada por el agente de la Guardia Civil encargado de la investigación detalla una secuencia cronológica precisa. A las 17:07 horas, Toño trasladó a Antonio J. al aparcamiento del edificio. Poco después, a las 17:24, llegó Juan J. —ya condenado por estos hechos—, quien fue captado extrayendo del maletero de su vehículo un objeto compatible con una pata de cabra, el arma que nunca ha sido localizada. Tras una espera de veinte minutos, la víctima accedió al garaje a las 17:56. El análisis de las cámaras indica que el crimen se habría ejecutado en un intervalo de apenas cuatro minutos, ya que a las 18:04 abandonaron el lugar todos los implicados a excepción de Rubén.
Un elemento que añade complejidad al caso es la desaparición del arma, que presuntamente portaba Juan J. oculta bajo una toalla, y la posterior huida de los implicados saltando un muro. Asimismo, durante el registro domiciliario de Antonio J., los agentes hallaron veinte gramos de cocaína. Aunque el acusado atribuyó la sustancia a unos conocidos llegados de La Palma, los efectivos policiales no corroboraron que el procesado mostrara sorpresa alguna durante la incautación.
El tribunal también ha puesto el foco en el estado del cuerpo de Toño, hallado en un establecimiento de La Laguna. Las acusaciones sostienen que las lesiones y hematomas que presentaba el fallecido son compatibles con el forcejeo derivado del homicidio de Rubén. El proceso continuará con las declaraciones de los vecinos y el testimonio de Juan J., quien ha sido trasladado desde el centro penitenciario de Salto del Negro, en Gran Canaria, para comparecer ante la sala.