
Alba Gil Aceytuno reivindica la identidad canaria en el Jazzaldia a través de la vanguardia sonora
La saxofonista canaria Alba Gil Aceytuno presentó su propuesta vanguardista Pleito en el Jazzaldia de San Sebastián, consolidando su carrera a través del programa JazzEñe y reivindicando la identidad cultural de las islas mediante la experimentación sonora.
La reciente edición del Jazzaldia de San Sebastián ha servido como plataforma de proyección para el talento emergente nacional, destacando la presencia de la saxofonista Alba Gil Aceytuno. Tal y como recoge la información publicada sobre su paso por el certamen, la artista canaria ha aprovechado el marco del programa JazzEñe —iniciativa de la Fundación SGAE destinada a la internacionalización de los músicos españoles— para presentar su propuesta personal, Pleito.
La trayectoria de Gil Aceytuno, nacida en Las Palmas de Gran Canaria en 1997, ejemplifica la transición de una formación académica reglada hacia la experimentación contemporánea. Tras años de instrucción en el conservatorio bajo los cánones del saxofón clásico, la instrumentista ha logrado integrar técnicas como la respiración circular y el uso de bucles sonoros para redefinir el papel del saxofón, desplazándolo de su rol tradicional como solista para convertirlo en un eje estructural que sostiene tanto la melodía como el acompañamiento.
Este enfoque, plasmado en su álbum loscoloresdelaspiedras (2023), trasciende la mera ejecución técnica para integrar una dimensión política y cultural. La obra de la saxofonista se articula como un ejercicio de reivindicación de la identidad canaria, incorporando elementos de percusión tradicional del archipiélago —incluyendo el uso de lapas como instrumento— para dialogar con la realidad sociopolítica de las islas. Esta amalgama sonora, que cuenta con las colaboraciones de Lajalada y Fajardo, subraya la voluntad de la autora por rescatar un legado cultural que, a su juicio, ha sufrido históricamente procesos de invisibilización.
La participación de Gil Aceytuno en el festival donostiarra pone de relieve, además, las dificultades logísticas y de mercado que enfrentan los creadores residentes en Canarias para integrarse en el circuito peninsular. La insularidad actúa a menudo como una barrera de acceso a los grandes escaparates nacionales, lo que otorga a programas de difusión como JazzEñe un papel determinante en la visibilidad de los artistas insulares. Con este proyecto en solitario, la saxofonista no solo consolida su lenguaje artístico, sino que también reafirma la capacidad del jazz contemporáneo español para funcionar como un vehículo de expresión identitaria y de vanguardia técnica.