Santa Úrsula inicia la modificación de su planeamiento para resolver dos décadas de inseguridad jurídica

Santa Úrsula inicia la modificación de su planeamiento para resolver dos décadas de inseguridad jurídica

Recurso: El Día

El Ayuntamiento de Santa Úrsula ha encargado a la empresa pública Gesplan una modificación parcial de su planeamiento urbanístico para resolver la inseguridad jurídica y la parálisis administrativa causadas por la coexistencia de dos normativas divergentes durante las últimas dos décadas.

La inseguridad jurídica que ha lastrado el desarrollo urbanístico de Santa Úrsula durante las últimas dos décadas encara ahora una vía de resolución. Tal y como ha trascendido recientemente, el consistorio tinerfeño ha encomendado a la empresa pública Gesplan la redacción de una modificación parcial de su planeamiento, una medida que busca poner fin a la convivencia anómala de dos instrumentos normativos divergentes: las normas subsidiarias y la adaptación de 2004 del Plan General.

Este solapamiento ha generado, en la práctica, un escenario de parálisis administrativa. La coexistencia de ambos marcos ha dificultado la gestión del suelo, especialmente en lo relativo a la clasificación, los usos permitidos y las condiciones edificatorias. El diagnóstico técnico subraya que el modelo actual de crecimiento, caracterizado por una baja densidad y una desconexión funcional entre los barrios tradicionales y las nuevas áreas residenciales, ha derivado en un déficit estructural de servicios básicos, saneamiento y movilidad.

Más allá de la voluntad municipal, la actualización responde a una necesidad de adecuación normativa. La entrada en vigor de la Ley del Suelo y de Espacios Naturales Protegidos de Canarias hace cinco años obliga a los municipios a alinear sus instrumentos de ordenación con el nuevo marco autonómico. No obstante, el Ayuntamiento ha optado por una modificación parcial en lugar de redactar un nuevo Plan General, al considerar que este último supondría un despliegue de recursos desproporcionado frente a los problemas detectados.

La intervención, que abarcará una superficie de 933 hectáreas, excluye expresamente los enclaves protegidos —como la Reserva Natural Especial de Las Palomas, el Paisaje Protegido de Las Lagunetas y el Paisaje Protegido Costa de Acentejo—, así como las zonas forestales consolidadas bajo el Plan Insular de Ordenación de Tenerife (PIOT). El objetivo es articular una transición coherente entre el suelo urbano y el rústico, mitigando el impacto del abandono de la actividad agraria y la fragmentación del paisaje, factores que actualmente limitan la capacidad de gestión del territorio.

El proceso se encuentra ahora en una fase de consulta ciudadana, habilitada a través del portal web municipal durante un mes. Este trámite inicial servirá para contrastar los criterios de ordenación antes de que el proyecto avance hacia las fases de información pública, donde los agentes interesados podrán presentar alegaciones formales sobre la reordenación propuesta. Con este movimiento, Santa Úrsula intenta corregir un desajuste normativo que, durante años, ha condicionado la cohesión territorial y la viabilidad de sus infraestructuras.