
Santa Cruz: Placas en árboles, barrera contra roedores.
Se desvela que las placas metálicas en los árboles de Santa Cruz de Tenerife son una estrategia de gestión de plagas para impedir el ascenso de roedores.
La curiosidad de numerosos vecinos de Santa Cruz de Tenerife respecto a la función de las placas metálicas que circundan el tronco de algunos árboles en las aceras encuentra respuesta en las estrategias de gestión de plagas urbanas. Según ha trascendido, estos dispositivos, lejos de ser un mero elemento estructural, constituyen una medida específica para el control de la movilidad de roedores en el entorno urbano.
Su diseño responde a la necesidad de establecer una barrera física. Las bandas, de superficie lisa, dificultan el ascenso de ratas por los troncos, interrumpiendo así una de sus principales vías de acceso a zonas elevadas. Los roedores emplean habitualmente el arbolado como conducto para alcanzar ramas, fachadas de edificios e incluso ventanas o balcones, lo que representa un riesgo para la salubridad y la integridad de las estructuras.
Esta técnica, implementada en diversas ciudades con el objetivo de mitigar la proliferación y el desplazamiento vertical de estos animales, se enmarca dentro de un enfoque más amplio de control de plagas. Si bien la presencia de estas barreras metálicas no erradica por sí misma la población de roedores, sí contribuye significativamente a limitar su capacidad de movimiento hacia alturas, reduciendo su acceso a propiedades privadas y elementos del mobiliario urbano. Su eficacia radica en complementar otras acciones de desratización, formando parte de un programa integral de saneamiento ambiental.