
El Cabildo inicia la reforma integral del intercambiador de Santa Cruz de Tenerife con una inversión de 1,82 millones
El Cabildo de Tenerife ha iniciado una reforma integral de 1,82 millones de euros para renovar y duplicar la capacidad de las escaleras mecánicas del intercambiador de Santa Cruz, con el objetivo de optimizar el tránsito de los 60.000 pasajeros diarios.
La modernización del intercambiador de transportes de Santa Cruz de Tenerife afronta una etapa crítica con el inicio de una reforma integral de sus sistemas de movilidad vertical, una intervención necesaria para actualizar una infraestructura que ha superado las dos décadas de servicio. Según ha informado el Cabildo insular, la institución ha adjudicado a la firma Schindler S.A. un contrato valorado en 1,82 millones de euros —impuestos incluidos— para renovar y ampliar la capacidad de tránsito mecánico en el edificio.
El proyecto, que se extenderá durante los próximos siete meses, responde a la obsolescencia de los equipos actuales y busca optimizar la fluidez de los cerca de 60.000 pasajeros que transitan diariamente por estas instalaciones. La intervención no se limita a una mera sustitución, sino que contempla duplicar el número de unidades disponibles: se pasará de las cuatro escaleras actuales a un total de ocho, garantizando así flujos bidireccionales en todos los niveles del complejo. Para dar soporte a esta nueva maquinaria, el plan incluye una actualización técnica de la red de baja tensión del recinto.
La ejecución de las obras se llevará a cabo de manera escalonada para minimizar el impacto en la operativa diaria. En esta fase inicial, el acceso principal desde la Avenida Tres de Mayo quedará inhabilitado, obligando a los usuarios a redirigirse hacia los ascensores y las escaleras situadas en el ala sur, próxima al Auditorio Adán Martín. La consejera de Movilidad, Eulalia García, ha reconocido las complicaciones que este despliegue técnico supondrá para los viajeros, subrayando que se ha dispuesto un plan de señalética informativa y planos de rutas alternativas para guiar a los usuarios desde la planta principal y facilitar el acceso a la plataforma del tranvía desde la planta 2, mediante itinerarios que obligarán a transitar por el exterior del edificio.
Esta actuación se enmarca en la necesidad de adaptar las infraestructuras de transporte público a las exigencias de accesibilidad y eficiencia actuales, mitigando el desgaste natural de los elementos electromecánicos en un nodo de comunicaciones de alta densidad. La administración insular ha hecho un llamamiento a la comprensión de los ciudadanos ante las restricciones de paso que se mantendrán vigentes hasta la finalización de los trabajos.