La transformación de la calle Castillo en refugio climático no estará lista hasta 2028

La transformación de la calle Castillo en refugio climático no estará lista hasta 2028

Recurso: Diario de Avisos

La transformación de la calle Castillo en un refugio climático no estará finalizada hasta el verano de 2028, tras haber iniciado el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife los trámites para la redacción del proyecto integral de la vía.

La transformación de la calle Castillo en un refugio climático, una intervención largamente demandada para mitigar el impacto de las altas temperaturas en el eje comercial de Santa Cruz de Tenerife, no será una realidad hasta el verano de 2028. Tal y como ha publicado Diario de Avisos, el Ayuntamiento capitalino ha iniciado los trámites administrativos para la redacción del proyecto, un paso necesario tras obtener el visto bueno de Patrimonio Histórico del Cabildo para extender la actuación a toda la vía, desde la plaza Weyler hasta la plaza de La Candelaria.

El proceso administrativo se encuentra en una fase incipiente. El consistorio ha adjudicado la redacción técnica al arquitecto Javier Martínez Amigó por un importe de 84.500 euros. Según ha detallado el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, la formalización del contrato está prevista para el próximo 20 de septiembre. A partir de ese momento, se abrirá un cronograma que contempla cinco meses para la elaboración de informes previos y otros cinco meses adicionales para la redacción definitiva del proyecto, cuya entrega se estima para julio de 2027.

La ejecución material de la obra dependerá de la decisión política del equipo de gobierno que ostente la responsabilidad municipal en ese momento. Si se opta por una licitación pública, los plazos se extenderían otros cuatro meses para la adjudicación, sumados a los seis meses estimados para la construcción, lo que sitúa la finalización de los trabajos en el horizonte de 2028. Esta intervención, que inicialmente se limitaba a un tramo concreto de la calle Valentín Sanz, ha ganado en ambición al abarcar la totalidad de la arteria comercial, lo que obligó a convocar un nuevo concurso público.

Más allá de la instalación de lonas transversales para generar sombra artificial, el plan municipal contempla una reforma integral del espacio público. El área de Servicios Públicos trabaja en el diseño de un nuevo pavimento y en la incorporación de masa arbórea, elementos clave para reducir el efecto de isla de calor urbana. El concejal Tarife ha confirmado que, una vez perfilada la propuesta técnica para el firme, se abrirá un proceso de participación con la asociación de comerciantes Zona Centro y los residentes, con el fin de recoger sus aportaciones antes de proceder a la licitación definitiva.

Esta actuación se enmarca en la tendencia actual de las ciudades españolas por adaptar sus centros históricos a las exigencias del cambio climático, buscando un equilibrio entre la conservación del patrimonio y la necesidad de garantizar el confort térmico en espacios de alta afluencia peatonal. La viabilidad presupuestaria de la obra, según ha indicado el consistorio, podría articularse a través del contrato marco vigente o mediante una partida específica, garantizando así la financiación necesaria para una de las intervenciones urbanísticas más relevantes de la capital tinerfeña en los próximos años.