El Ayuntamiento de Santa Cruz inicia obras de emergencia para asegurar el esqueleto urbanístico de Añaza

El Ayuntamiento de Santa Cruz inicia obras de emergencia para asegurar el esqueleto urbanístico de Añaza

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife iniciará obras de emergencia para asegurar el esqueleto urbanístico de Añaza tras registrarse graves incidentes en el inmueble, como paso previo a su futura demolición integral.

La seguridad en el entorno del esqueleto urbanístico de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife, ha alcanzado un punto crítico que obliga a una intervención inmediata por parte de la administración local. Tal y como recoge Diario de Avisos, el Ayuntamiento capitalino ha movilizado a la Gerencia de Urbanismo para ejecutar obras de emergencia en esta edificación inacabada, una medida que responde a la reciente siniestralidad registrada en el inmueble, donde el pasado diciembre se produjo el fallecimiento de una menor y, hace escasos días, las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir para evitar un nuevo suceso trágico.

La concejalía de Urbanismo, bajo la dirección de Zaida González, ha confirmado que el próximo lunes se formalizará el acta de replanteo, paso administrativo indispensable para iniciar las labores de contención. El proyecto, adjudicado a la firma Demoliciones y Derribos Tenerife mediante un procedimiento negociado sin publicidad tras quedar desierta la licitación previa, cuenta con un presupuesto de 113.000 euros y un periodo de ejecución previsto de dos meses. Las actuaciones se centrarán en la eliminación de las rampas de acceso entre la planta baja y la cuarta, la retirada de los terraplenes que facilitan el tránsito hacia la sexta altura y el blindaje de los puntos de entrada mediante mallas electrosoldadas.

Este edificio, que permanece como un vestigio de una promoción hotelera fallida hace más de medio siglo, presenta una complejidad jurídica y física notable. A pesar de los esfuerzos recurrentes por mantener el perímetro vallado y la señalización multilingüe, el vandalismo constante ha anulado la eficacia de estas barreras pasivas. La intervención actual, que también contempla el desmonte del acceso desde la calle Mayántigo y el sellado de huecos en la fachada, se plantea como una medida paliativa previa a la demolición integral del complejo de 25 plantas.

El horizonte de derribo definitivo, presupuestado en tres millones de euros, cuenta ya con el compromiso de financiación por parte del Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias. No obstante, el proceso se encuentra supeditado a la culminación de un complejo expediente de expropiación. La atomización de la propiedad, repartida entre múltiples titulares extranjeros, constituye el principal escollo administrativo que el Consistorio debe solventar para inscribir el inmueble a su nombre y proceder, finalmente, a la eliminación de esta estructura que ha condicionado el desarrollo urbanístico de la zona durante décadas.