
Comienzan las obras de reasfaltado en la avenida San Sebastián de Santa Cruz de Tenerife con cambios en el tráfico y transporte público
La avenida San Sebastián de Santa Cruz de Tenerife iniciará este lunes obras de reasfaltado nocturno que afectarán al tráfico y modificarán el itinerario de 13 líneas de Titsa.
La movilidad en Santa Cruz de Tenerife se enfrenta a una transformación temporal significativa a partir del próximo lunes, cuando den comienzo las labores de renovación del firme en la avenida San Sebastián. Tal y como recoge la información publicada por los medios locales, esta intervención, integrada en el plan municipal denominado Impulso Urbano, supondrá una reconfiguración de los flujos de tráfico en una de las vías neurálgicas del distrito Salud-La Salle.
La envergadura de la obra, que cuenta con una dotación presupuestaria de 249.595 euros, se justifica por el deterioro acumulado de la calzada. Según los datos técnicos facilitados por el consistorio, la intervención contempla el tratamiento de 54.676 metros cuadrados de superficie, lo que requerirá el vertido de más de 900 toneladas de material asfáltico. Para mitigar las molestias a los residentes y usuarios, el equipo de gobierno ha optado por concentrar las operaciones de maquinaria pesada en horario nocturno, estableciendo una franja de trabajo entre las 20:00 y las 06:00 horas durante la semana que se estima durarán los trabajos.
Este calendario de obras conlleva una alteración sustancial en el transporte público. Un total de 13 líneas de Titsa (014, 026, 228, 232, 901, 908, 934, 936, 937, 971, 972, 974 y 975) verán modificados sus itinerarios habituales hacia el Intercambiador. El plan de movilidad diseñado establece que, con carácter general, los vehículos se desviarán desde la avenida de Bélgica para transitar por las avenidas Reyes Católicos, Benito Pérez Armas y Tres de Mayo, a excepción de la línea 908, que ejecutará su ruta alternativa directamente desde Benito Pérez Armas hacia Tres de Mayo.
La ejecución se ha estructurado en dos fases, comenzando por el tramo que conecta la avenida Reyes Católicos con la calle Gumersindo Robayna Galván. Paralelamente a las restricciones de circulación, la Policía Local supervisará los desvíos para el tráfico privado, mientras que el área de Servicios Públicos ha subrayado la obligatoriedad de seguir protocolos ambientales estrictos en la gestión de los residuos bituminosos resultantes. Esta actuación se enmarca en la necesidad recurrente de las administraciones locales de actualizar las infraestructuras viarias urbanas, un proceso que, si bien genera fricciones operativas a corto plazo, busca garantizar la seguridad vial y la durabilidad de los pavimentos en zonas de alta densidad de tráfico.