
El Echeyde cae ante el Panionios en su estreno en los cuartos de la Conference Cup
El Santa Cruz Tenerife Echeyde cayó 15-8 ante el Panionios GSS en su debut en los cuartos de final de la Conference Cup, complicando sus aspiraciones antes de enfrentarse al Honvud.
El estreno del Santa Cruz Tenerife Echeyde en la fase de cuartos de final de la Conference Cup ha resultado un bautismo de fuego complejo. Tal y como recoge la información difundida sobre el encuentro disputado en la piscina de Serafeio, el conjunto dirigido por Albert Español cedió ante el Panionios GSS por un marcador de 15-8, un resultado que obliga a los insulares a reajustar sus aspiraciones competitivas en esta competición continental.
El desarrollo del choque estuvo marcado por la capacidad de respuesta del bloque griego, que supo capitalizar las superioridades numéricas y la efectividad ofensiva de Toi Suzuki, autor de cinco goles. Pese a que el Echeyde logró equilibrar el ritmo del juego durante el segundo cuarto —llegando a situarse a un solo tanto de distancia (6-5) gracias a la aportación de Nacho Gutiérrez y Tom De Weerd—, la solidez defensiva del anfitrión terminó por romper la resistencia canaria. Este tropiezo inicial sitúa al equipo en una posición de necesidad de cara a su próximo compromiso, programado para este sábado a las 18:00 horas frente al Endo Plus Service Honvud, el rival húngaro que parte como principal candidato a liderar el grupo.
La derrota en Atenas coincide con una semana atípica para la estructura del club, que también ha visto alterada su agenda en el ámbito doméstico. La sección femenina ha tenido que posponer su enfrentamiento de la decimosexta jornada de la División de Honor contra el Canoe. Esta decisión, adoptada de forma consensuada por ambas entidades, responde a las dificultades logísticas derivadas de la incidencia meteorológica provocada por la borrasca Therese, un fenómeno que ha condicionado la movilidad y la normalidad en el calendario deportivo nacional.
La participación del Echeyde en Europa representa un paso adelante en la proyección internacional del waterpolo tinerfeño, aunque la exigencia de este formato de competición no permite margen de error. La capacidad de recuperación mental del grupo tras el varapalo griego será determinante para afrontar el duelo contra el Honvud, donde el equipo deberá demostrar si es capaz de competir contra las potencias continentales en un escenario de máxima presión.