Los taxistas amenazan con suspender el servicio en Valleseco tras una oleada de agresiones

Los taxistas amenazan con suspender el servicio en Valleseco tras una oleada de agresiones

Recurso: Diario de Avisos

El sector del taxi en Santa Cruz de Tenerife amenaza con suspender el servicio en el barrio de Valleseco tras una serie de agresiones violentas contra conductores, lo que ha obligado al Ayuntamiento a reforzar la presencia policial en la zona.

La seguridad en el transporte público de Santa Cruz de Tenerife se encuentra bajo mínimos tras una serie de ataques violentos registrados en el barrio de Valleseco. Tal y como ha informado La Gremial del Taxi, el sector se enfrenta a una situación crítica después de que cuatro profesionales del volante hayan sido víctimas de agresiones mediante el lanzamiento de proyectiles contra sus vehículos durante las últimas jornadas.

Estos incidentes, que se concentran en el acceso principal a la zona y ocurren invariablemente durante la franja nocturna, han llevado a los representantes del colectivo a advertir sobre la posible suspensión definitiva de los servicios en este núcleo poblacional. La medida, de carácter preventivo, busca salvaguardar la integridad física de los conductores ante una escalada de violencia que, según las sospechas de la organización, podría estar siendo protagonizada por un grupo de menores de edad, extremo que aún no ha sido corroborado por las autoridades.

Zebenzuí Pérez, al frente de La Gremial, ha trasladado formalmente su preocupación tanto a la Policía Local como a la concejalía responsable del área, encabezada por Gladis de León. La petición del sector es clara: exigen una intervención inmediata que garantice la normalidad operativa, evitando así tener que recurrir a medidas de presión más drásticas que dejarían a los vecinos de Valleseco sin cobertura de transporte.

Desde el consistorio, la delegada de Seguridad ha confirmado que se ha procedido a intensificar la presencia de efectivos policiales en el área afectada como respuesta a estos sucesos. No obstante, la investigación sigue abierta y, hasta el momento, no se ha logrado determinar la identidad de los autores de estos actos vandálicos. Este escenario pone de manifiesto la vulnerabilidad de los servicios públicos en horarios de baja afluencia y la necesidad de una coordinación más estrecha entre los trabajadores del sector y los cuerpos de seguridad para prevenir la reincidencia de este tipo de ataques.