
Tensión en Santa Cruz por la adecuación normativa de sus sociedades históricas
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife revisa el cumplimiento de la normativa de espectáculos públicos en sus sociedades históricas, generando respuestas dispares entre el Real Casino, que ha recurrido a la vía judicial, y el Real Club Náutico, que apuesta por la colaboración administrativa.
La tensión administrativa que atraviesa el tejido asociativo de Santa Cruz de Tenerife ha puesto en el foco la convivencia entre las entidades recreativas históricas y la normativa autonómica sobre espectáculos públicos. Tal y como ha trascendido recientemente, el Ayuntamiento capitalino ha iniciado un proceso de revisión sobre el cumplimiento de la Ley 7/2011 en los clubes privados de la ciudad, una medida que ha generado respuestas divergentes entre las instituciones afectadas.
Mientras que el Real Casino de Tenerife ha optado por la vía judicial para defender su autonomía frente a las exigencias municipales —logrando recientemente una suspensión cautelar de la orden de cese de actividades dictada por la Gerencia de Urbanismo—, el Real Club Náutico de Tenerife (RCNT) ha manifestado una postura de colaboración. Su presidente, Andrés Orozco, ha subrayado la voluntad de la entidad de ajustar sus eventos a los estándares actuales de seguridad, accesibilidad y prevención, abogando por el entendimiento con la administración local para garantizar la continuidad de su agenda social y deportiva.
El trasfondo de este conflicto radica en la interpretación de la Ley 7/2011, que regula las actividades clasificadas con el objetivo de salvaguardar el aforo, la seguridad y el descanso vecinal. El Consistorio sostiene que eventos como galas, conciertos o servicios de restauración, incluso en entornos privados, requieren de títulos habilitantes específicos. Por el contrario, el Real Casino argumenta que su naturaleza privada y sin ánimo de lucro le exime de dichas obligaciones, un punto de fricción que también ha derivado en expedientes sancionadores por supuestas molestias acústicas durante las celebraciones de su 185 aniversario.
Para el RCNT, esta coyuntura supone un reto de adaptación. Con casi 125 años de trayectoria, la institución —que ostenta el título de 'Real' desde 1906 y cuenta con más de 4.500 socios— ha destacado recientemente por su gestión en transparencia, liderando el índice del Comisionado del Gobierno de Canarias. Su directiva insiste en que el respeto a los estatutos fundacionales, centrados en la náutica y el fomento deportivo, es compatible con la observancia de la legalidad vigente.
El escenario es complejo, ya que la revisión municipal no se limita a estas dos entidades, sino que alcanza a otros pilares de la vida social santacrucera, como el Círculo de Amistad XII de Enero y el Club de Tenis. La resolución judicial de la magistrada Cristina Escamilla, que permite al Real Casino mantener su actividad mientras se dirime el fondo del asunto, marca un precedente importante en un proceso donde el diálogo institucional se presenta como la alternativa más viable frente a la judicialización, en un momento en que la capital tinerfeña busca equilibrar el legado de sus sociedades históricas con las exigencias normativas del siglo XXI.