
Un alto cargo de Seguridad de Santa Cruz de Tenerife, herido tras un accidente con arma de fuego en La Laguna
Un alto cargo del área de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se encuentra de baja tras sufrir un disparo accidental en el muslo durante una competición de tiro en La Laguna.
Tal y como ha trascendido en las últimas horas, un alto cargo del área de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife permanece de baja tras sufrir un percance con arma de fuego durante una competición de tiro policial. El incidente, que tuvo lugar el pasado sábado en las instalaciones de La Gallardina, en el municipio de La Laguna, se saldó con una herida en el muslo del afectado, quien requirió traslado hospitalario tras el suceso.
El episodio ha puesto el foco sobre los protocolos de seguridad en este tipo de disciplinas, conocidas como recorridos de tiro, donde los participantes deben ejecutar disparos sobre objetivos mientras se desplazan por un circuito predeterminado. Estas prácticas, habituales tanto en el ámbito de las Fuerzas Armadas como en los diversos cuerpos de seguridad, exigen una rigurosa observancia de las normas de manejo de armas, dado el riesgo inherente a la dinámica de movimiento y fuego real.
Aunque inicialmente se vinculó al herido con el cuerpo de la Policía Local, fuentes municipales han precisado que el afectado ocupa un puesto de libre designación como jefe de Servicio en el área de Seguridad Ciudadana. Su labor, de carácter técnico y administrativo, abarca competencias críticas para el funcionamiento operativo del cuerpo, tales como la gestión de suministros, la contratación pública y el mantenimiento del parque móvil, además de la adquisición de equipamiento especializado.
El suceso, calificado como un disparo involuntario contra el propio terreno durante el ejercicio, abre ahora un periodo de revisión sobre las medidas de prevención en actividades extralaborales que involucran a personal con responsabilidades en la gestión de la seguridad pública. La recuperación del funcionario, que ha permanecido ausente de sus funciones administrativas desde el incidente, es el principal asunto que ocupa a la corporación municipal tras el percance.