La disputa por los horarios comerciales en Santa Cruz de Tenerife llega a los tribunales

La disputa por los horarios comerciales en Santa Cruz de Tenerife llega a los tribunales

Recurso: Diario de Avisos

La disputa por la liberalización de horarios comerciales en Santa Cruz de Tenerife se traslada a los tribunales ante la negativa del Ayuntamiento a revisar la Zona de Gran Afluencia Turística, mientras el Gobierno regional prepara una reforma para ampliar los domingos de apertura.

La pugna por la liberalización de los horarios comerciales en Santa Cruz de Tenerife ha entrado en una fase de judicialización que amenaza con eclipsar los intentos de acuerdo político. Tal y como recoge el diario El Día, el alcalde de la capital tinerfeña, José Manuel Bermúdez, ha confirmado que el Ejecutivo regional prepara una reforma normativa para elevar de diez a doce los domingos y festivos de apertura autorizada antes de que concluya el presente ejercicio. Esta modificación, que se espera para el mes de octubre, representa un paso intermedio en un conflicto de intereses que enfrenta a las grandes superficies con el tejido de proximidad.

El trasfondo de esta disputa reside en la interpretación de la Ley de Comercio de Canarias. Mientras que la patronal Asodiscan ha instado al Consistorio a auditar la vigencia de la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) —cuyo estatus permite excepciones horarias en el casco histórico—, el equipo de gobierno municipal ha declinado esta revisión, argumentando que no existe imperativo legal para ello. Esta negativa ha precipitado la amenaza de litigios por parte de las empresas de distribución, trasladando la resolución del conflicto desde la concertación social hacia los tribunales de justicia.

Más allá de la cifra de jornadas festivas, el debate pone de manifiesto una fractura estructural en el modelo económico local. El sector comercial sostiene cerca del 15% del empleo en la capital, un dato crítico si se considera que el tejido empresarial del archipiélago ha experimentado un retroceso del 4,8% en el último bienio. Ante este escenario, el regidor ha abogado por una transformación más ambiciosa que trascienda los límites municipales, proponiendo una flexibilización horaria generalizada en todo el territorio canario.

Esta postura choca frontalmente con la realidad del pequeño comercio, que percibe en la apertura dominical una ventaja competitiva insalvable para las grandes estructuras. Para mitigar este desequilibrio, el Ayuntamiento ha optado por reforzar su estrategia de apoyo mediante incentivos al consumo y convenios de colaboración con entidades sectoriales, intentando compensar la presión que ejercen los grandes operadores. La encrucijada es evidente: el Consistorio busca un equilibrio entre la competitividad que exigen las grandes superficies y la supervivencia de un comercio minorista que, hasta la fecha, ha sido el eje vertebrador de la actividad económica en el centro de la ciudad.