Santa Cruz de Tenerife debate la liberalización horaria ante el auge del comercio electrónico

Santa Cruz de Tenerife debate la liberalización horaria ante el auge del comercio electrónico

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife impulsa la ampliación de festivos comerciales para competir con el auge del comercio electrónico, generando un intenso debate entre las grandes superficies y el pequeño comercio local.

La transformación de los hábitos de consumo en Santa Cruz de Tenerife ha puesto sobre la mesa un debate que trasciende la gestión local: la supervivencia del comercio físico frente a la hegemonía del sector digital. Según ha trascendido recientemente, la capital tinerfeña registra un volumen diario de 20.000 entregas de paquetería vinculadas al comercio electrónico, una cifra que se traduce en cerca de medio millón de transacciones mensuales que eluden el circuito de ventas tradicional. Este fenómeno, tal y como recogen las informaciones publicadas, ha servido de catalizador para que las grandes superficies intensifiquen su presión política en favor de una liberalización horaria total.

El contexto normativo se encuentra en un punto de inflexión. El alcalde, José Manuel Bermúdez, ha manifestado su intención de elevar a 12 el número de festivos con apertura autorizada, una medida que requiere de una modificación legislativa por parte del Ejecutivo autonómico. Mientras que la Asociación de Medianas y Grandes Empresas de Distribución (Asodiscan) interpreta este paso como un avance necesario hacia la desregulación total —una demanda que mantienen activa desde 2011—, el tejido del pequeño comercio, representado por Zona Centro, advierte sobre el riesgo de una asimetría competitiva insalvable.

La discrepancia radica en la visión estratégica de cada sector. Desde Asodiscan, su secretario, Alfredo Medina, sostiene que la dicotomía tradicional entre grandes y pequeños establecimientos ha quedado obsoleta ante la presión del comercio online. Bajo esta premisa, la apertura dominical se presenta como una herramienta de defensa para captar a un consumidor que, de otro modo, migra hacia las plataformas digitales. Por el contrario, desde Zona Centro, su gerente, Carlos Sabina, apela a la necesidad de un diálogo institucional previo, argumentando que el comercio de proximidad carece de la capacidad operativa y financiera para sostener una apertura ininterrumpida sin comprometer su viabilidad.

El conflicto se traslada ahora a la Mesa de Comercio, órgano donde deberá dirimirse la posible ampliación de la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT). Actualmente, esta delimitación geográfica, que permite la apertura dominical sin restricciones, se circunscribe exclusivamente al núcleo central de la ciudad, dejando fuera a las grandes superficies situadas en el área de Cabo Llanos. La resolución de este contencioso no solo definirá el modelo comercial de la capital, sino que pondrá a prueba la capacidad de la administración local para equilibrar la protección del comercio minorista con las exigencias de un mercado globalizado que opera sin horarios.