
Vecinos de Santa Cruz protestan contra la instalación de contenedores junto a la iglesia de San Fernando Rey, declarada BIC
Vecinos de Somosierra y García Escámez se manifestarán este sábado contra la instalación de contenedores de basura junto a la iglesia de San Fernando Rey, al considerar que esta medida vulnera la protección patrimonial del inmueble catalogado como Bien de Interés Cultural.
La gestión del espacio público en Santa Cruz de Tenerife vuelve a situarse en el centro del debate ciudadano tras la reciente decisión del Consistorio de instalar infraestructuras de recogida de residuos en las inmediaciones de la iglesia de San Fernando Rey. Tal y como recoge la prensa local, esta intervención ha provocado una respuesta organizada por parte de los residentes de Somosierra y García Escámez, quienes han convocado una movilización para este sábado a las 11.00 horas en la plaza del templo.
El conflicto subraya la tensión recurrente entre las necesidades operativas de los servicios municipales y la preservación de los entornos protegidos. Al tratarse de un inmueble catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), cualquier actuación en su perímetro está sujeta a una normativa de protección patrimonial que busca salvaguardar no solo la integridad arquitectónica del edificio, sino también su contexto visual y ambiental. La figura del BIC, regulada por la Ley de Patrimonio Histórico, exige que el entorno sea tratado con criterios de conservación que eviten cualquier degradación, una premisa que, a juicio de los vecinos, ha sido ignorada en esta ocasión.
Los convocantes de la protesta sostienen que la ubicación de estos depósitos de basura contraviene el valor histórico del enclave, aludiendo a problemas de salubridad y al impacto negativo en la convivencia diaria. La demanda central de los colectivos vecinales es la retirada inmediata de estos puntos de vertido, argumentando que la administración local debe priorizar la protección del patrimonio y el bienestar de los residentes frente a criterios de eficiencia logística que, en este caso, consideran incompatibles con la categoría del lugar. La manifestación del próximo sábado se perfila, por tanto, como un ejercicio de presión ciudadana para forzar una rectificación en la planificación urbana de esta zona de la capital tinerfeña.