
Vecinos de Santa Cruz rechazan convertir el edificio Diego Crosa en un albergue para personas sin hogar
La asociación vecinal La Arboleda rechaza frontalmente la propuesta de convertir el edificio Diego Crosa en un centro para personas sin hogar, defendiendo que el inmueble debe destinarse al proyecto municipal de Polo Digital.
La controversia sobre el uso del edificio Diego Crosa, situado en el barranco de Santos, ha escalado tras la intervención de la asociación de vecinos La Arboleda. Según adelanta el diario El Día, el colectivo vecinal que representa a los barrios de Uruguay, Las Acacias y Salamanca ha manifestado su rechazo frontal a la propuesta planteada por la plataforma Urban Centro El Perenquén, la cual solicitaba al Ejecutivo autonómico la reconversión de este inmueble en un centro de atención para personas sin hogar.
El conflicto pone de manifiesto la tensión entre las necesidades asistenciales de la capital tinerfeña y la planificación urbanística municipal. Mientras que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife mantiene su hoja de ruta para transformar el edificio en un Polo Digital destinado a empresas del sector de la animación y el videojuego, la propuesta de los residentes de la zona centro ha provocado una respuesta contundente por parte de los vecinos de las áreas colindantes.
La Arboleda fundamenta su oposición en la proximidad de servicios sensibles, señalando la cercanía de un centro educativo de Infantil y Primaria, una residencia de mayores y el Hospital Psiquiátrico Febles Campos. A este argumento, los residentes añaden un componente histórico: la convivencia durante casi cinco décadas con el principal centro de atención a drogodependencias de Canarias. Para los vecinos, la instalación de un nuevo recurso asistencial en el barranco de Santos supondría una carga adicional que, a su juicio, no ha sido consensuada con quienes habitan el entorno.
Desde la asociación se cuestiona, además, la idoneidad técnica del inmueble, aludiendo a sus características estructurales y a su ubicación. La preocupación de los residentes se extiende a la gestión de los servicios sociales a largo plazo, tomando como referencia la evolución del Centro Municipal de Acogida de Los Gladiolos. Según los representantes vecinales, aquel centro, inicialmente proyectado en una periferia, terminó integrado en el tejido urbano, generando dinámicas de conflicto que los vecinos de Uruguay, Las Acacias y Salamanca pretenden evitar en su demarcación.
Ante este escenario, La Arboleda ha convocado una asamblea general para el próximo jueves. El objetivo del encuentro es formalizar una postura común y definir las acciones de protesta que se llevarán a cabo si la propuesta de convertir el edificio en albergue prospera. Aunque el colectivo reconoce la urgencia de articular soluciones habitacionales para el colectivo sin techo, insiste en que cualquier infraestructura de esta naturaleza debe ubicarse en zonas periféricas que cumplan con los requisitos técnicos y sociales adecuados, alejándose de la densidad residencial actual.