Vecinos de Cruz del Señor dan un ultimátum al Ayuntamiento de Santa Cruz por el mercadillo irregular

Vecinos de Cruz del Señor dan un ultimátum al Ayuntamiento de Santa Cruz por el mercadillo irregular

Recurso: Diario de Avisos

Los vecinos del barrio de Cruz del Señor en Santa Cruz de Tenerife exigen al Ayuntamiento una intervención urgente para erradicar un mercadillo irregular que ha degradado la convivencia y la seguridad en la zona.

La degradación de los espacios públicos en Santa Cruz de Tenerife ha alcanzado un punto de inflexión en el barrio de Cruz del Señor, donde la convivencia ciudadana se ha visto seriamente comprometida por la consolidación de un mercadillo irregular. Tal y como recoge Diario de Avisos, los residentes han establecido un ultimátum de entre tres y seis meses para que el Consistorio capitalino ejecute una intervención definitiva que erradique la inseguridad y la insalubridad que afectan al entorno de la plaza de la iglesia.

El conflicto, que se prolonga desde hace un lustro, ha trascendido la mera ocupación del espacio público para convertirse en un problema de orden social. Según los testimonios vecinales, la zona se ha transformado en un punto de venta de artículos de dudosa procedencia, lo que ha derivado en la presencia recurrente de individuos vinculados al consumo y tráfico de estupefacientes. Esta situación ha provocado que las familias y los mayores del barrio hayan dejado de utilizar el parque infantil y las áreas de descanso, al verse desplazados por una actividad que, además, genera graves problemas de higiene urbana.

La Asociación de Vecinos del Perú, a través de su presidente, Cristian Expósito, ha denunciado la ineficacia de las medidas policiales implementadas hasta la fecha, calificándolas de insuficientes ante la persistencia del fenómeno. La propuesta vecinal, trasladada ya a las concejalías de Distrito y Seguridad, aboga por una reconfiguración estructural del entorno, sugiriendo el vallado perimetral de la plaza como medida disuasoria para recuperar un enclave estratégico, dada su proximidad a la parada del tranvía.

Ante la falta de resultados tangibles, los afectados han solicitado formalmente un encuentro con el alcalde, José Manuel Bermúdez. La urgencia de esta petición responde a un desgaste acumulado tras años de denuncias sin respuesta efectiva. Los residentes advierten que, de no producirse una intervención contundente por parte del equipo de gobierno municipal en el plazo estipulado, se verán obligados a escalar sus protestas mediante nuevas medidas de presión. Este caso pone de relieve el reto que enfrentan las administraciones locales para equilibrar la gestión de la seguridad ciudadana con la preservación de los espacios de convivencia, un desafío que, en este punto de la capital tinerfeña, ha agotado la paciencia de sus habitantes.