Vecinos de Santa Cruz exigen una solución urgente a la inseguridad vial en el puente Zurita

Vecinos de Santa Cruz exigen una solución urgente a la inseguridad vial en el puente Zurita

Recurso: Diario de Avisos

Los vecinos de los barrios de Salamanca-Uruguay y Las Acacias exigen una solución urgente a la falta de aceras en el puente Zurita de Santa Cruz de Tenerife, mientras el Ayuntamiento condiciona la mejora a un proceso urbanístico que no se materializará este año.

La seguridad vial en el entorno del puente Zurita, en Santa Cruz de Tenerife, se ha convertido en un punto de fricción persistente entre la administración local y los residentes de los barrios de Salamanca-Uruguay y Las Acacias. Tal y como recoge la prensa local, la configuración actual de la avenida Islas Canarias obliga a los peatones a invadir la calzada ante la inexistencia de un espacio transitable adecuado, una deficiencia estructural que se prolonga desde hace dos décadas y que afecta especialmente a colectivos vulnerables, como usuarios de sillas de ruedas o familias con carritos.

El origen de este cuello de botella reside en la presencia de un muro de titularidad privada que impide la expansión de la vía peatonal. Los vecinos han intensificado sus demandas ante el Cabildo de Tenerife, la empresa Metropolitano y el Ayuntamiento, calificando la situación de crónica. La propuesta vecinal sugiere una solución técnica viable: el retranqueo del forjado existente en la parcela, lo que permitiría ganar el espacio necesario para el tránsito seguro sin esperar a los dilatados procesos de gestión urbanística integral.

Desde la concejalía de Urbanismo, Zaida González ha confirmado que la resolución definitiva está vinculada a la Unidad de Actuación UA-SP.4. Este instrumento de gestión privada, admitido a trámite el pasado 27 de febrero por la Gerencia de Urbanismo, contempla la reordenación del sector. El proyecto incluye la ampliación de las aceras en la avenida Islas Canarias, la apertura del denominado callejón Padilla y la creación de una plaza pública con plazas de aparcamiento en las inmediaciones del barranco de Santos.

No obstante, la brecha entre la planificación administrativa y la realidad cotidiana sigue siendo notable. Mientras que el consistorio sostiene que el procedimiento para la mejora del entorno ya ha comenzado, los residentes advierten que la burocracia asociada a la reparcelación postergará la solución a un problema que consideran de urgencia vital. Por el momento, la administración municipal ha descartado que las obras puedan materializarse durante el presente ejercicio, dejando en suspenso la adecuación de un punto crítico donde la convivencia entre el tráfico rodado, el tranvía y los viandantes sigue presentando riesgos evidentes.