
Vecinos de La Gallega denuncian una plaga de roedores en zonas infantiles y exigen medidas al Ayuntamiento de Santa Cruz
Vecinos del barrio de La Gallega en Santa Cruz de Tenerife exigen al Ayuntamiento una intervención urgente ante la persistente proliferación de roedores en zonas de ocio infantil, cuestionando la eficacia de los recientes protocolos de desratización municipal.
La gestión de la salubridad pública en Santa Cruz de Tenerife vuelve a estar bajo el foco ciudadano tras la reciente difusión de una queja en redes sociales, tal y como recoge Diario de Avisos. La problemática, centrada en el barrio de La Gallega, pone de manifiesto una creciente preocupación vecinal por la proliferación de roedores en entornos de uso común, especialmente en áreas destinadas al ocio infantil, lo que ha motivado una petición directa de intervención al Consistorio capitalino.
Este episodio se suma a una serie de alertas similares que han afectado a diversos puntos de la geografía urbana en los últimos meses. La recurrencia de estos avistamientos contrasta con la hoja de ruta municipal trazada el pasado mes de septiembre, cuando el área de Servicios Públicos, bajo la dirección de Carlos Tarife, dio por concluidas las actuaciones de desratización en enclaves como El Sobradillo, Ofra y la propia zona de La Gallega. En aquel momento, el equipo de gobierno local vinculó la aparición de estos animales a factores estacionales y a la gestión inadecuada de los residuos sólidos urbanos, descartando la existencia de una plaga estructural.
La complejidad de este fenómeno no es ajena a la administración local, que ya ha tenido que implementar medidas extraordinarias en espacios emblemáticos como la plaza del Príncipe, Valleseco o el parque García Sanabria. En el caso concreto de la plaza del Príncipe, el Ayuntamiento optó por el cerramiento perimetral de una zona específica para acometer labores de control intensivo. A pesar de que el alcalde, José Manuel Bermúdez, ha insistido en la naturaleza puntual de estos focos, la persistencia de las denuncias ciudadanas —que ahora utilizan canales digitales para visibilizar la situación— evidencia una brecha entre la percepción de los residentes y la eficacia de los protocolos de mantenimiento vigentes.
La actual demanda de los vecinos de La Gallega, aunque carece de un censo detallado sobre la población de roedores, subraya la necesidad de una vigilancia más estrecha sobre la higiene de los espacios públicos. La normativa municipal en materia de limpieza y control de plagas se enfrenta así a un examen constante, donde la eficacia de las intervenciones preventivas resulta determinante para garantizar la seguridad sanitaria en los parques y zonas de convivencia del municipio.