Vecinos de Santa Cruz denuncian una plaga de roedores y exigen mayor control municipal

Vecinos de Santa Cruz denuncian una plaga de roedores y exigen mayor control municipal

Recurso: Diario de Avisos

La asociación vecinal El Perenquén denuncia una preocupante proliferación de roedores en Santa Cruz de Tenerife y exige al Ayuntamiento una intervención integral que refuerce la supervisión directa frente a la actual gestión digital de incidencias.

La gestión de la salubridad pública en Santa Cruz de Tenerife se encuentra bajo escrutinio tras las recientes advertencias emitidas por la Asociación de Vecinos El Perenquén. Tal y como ha trasladado el colectivo, la proliferación de roedores en puntos neurálgicos del casco urbano ha alcanzado un nivel que los residentes califican de preocupante, exigiendo una respuesta institucional más contundente que la actual estrategia de gestión de incidencias.

El foco de la queja se sitúa en espacios de alta afluencia ciudadana, como la plaza del Príncipe, la plaza de los Patos y las inmediaciones del parque García Sanabria. A estos enclaves se suma la zona de Residencial Anaga, donde el colectivo vecinal ha documentado, mediante material gráfico, un estado de mantenimiento deficiente en zonas ajardinadas y paseos peatonales. Según el criterio de los denunciantes, esta falta de higiene en el entorno urbano actúa como un factor determinante para la expansión de la plaga.

El conflicto trasciende la mera presencia de animales y pone de relieve un cambio en el modelo de gestión municipal. Históricamente, el área de Sanidad del Ayuntamiento centralizaba la coordinación de las campañas de desratización, un sistema que, a juicio de los vecinos, resultó eficaz en el pasado. Sin embargo, la administración local ha derivado la gestión de estos avisos hacia la aplicación móvil municipal, una medida que el colectivo considera insuficiente.

La postura de la asociación es clara: la digitalización de las quejas no debe sustituir la labor de supervisión directa. Los residentes reclaman un papel más activo por parte de los inspectores municipales, argumentando que la externalización de servicios hacia empresas privadas ha mermado la capacidad de control y vigilancia sobre el terreno. Para El Perenquén, la dependencia de terceros en tareas de mantenimiento público es una tendencia que, lejos de optimizar recursos, dificulta la respuesta coordinada ante problemas de salud pública.

En última instancia, la demanda vecinal busca una intervención integral que combine la desratización urgente con una mejora en la limpieza de los espacios públicos. La preocupación se intensifica al tratarse de áreas frecuentadas habitualmente por familias y menores, lo que obliga, según el colectivo, a que el Consistorio abandone la gestión pasiva y retome una supervisión técnica rigurosa antes de que la situación se desborde hacia otros distritos de la capital.