
Santa Cruz inicia la reforma de su PGO con aval ambiental.
El Ayuntamiento de Santa Cruz recibe el visto bueno ambiental para una modificación menor de su Plan General de Ordenación Urbana, iniciando así la actualización de la normativa urbanística municipal.
El Ayuntamiento de Santa Cruz ya tiene el visto bueno de la comisión de Evaluación Ambiental para hacer un pequeño cambio en su Plan General de Ordenación Urbana (PGO). Este PGO es el documento que actualmente organiza cómo se construye en el municipio, basándose en textos de 1992 y un decreto de 2005. Esto es así porque la Justicia anuló en 2020 el plan que se había aprobado en 2013.
Después de que el informe ambiental se publicara ayer en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), la concejala de Urbanismo, Zaida González, explicó que este es el paso inicial para poder aprobar la modificación. El motivo es que el organismo ambiental ha confirmado que los cambios propuestos no afectarán al medioambiente.
La concejala detalló que los cambios en el PGO actual son muchos. Se centrarán sobre todo en ciertos artículos de las normas urbanísticas para resolver problemas que han surgido al aplicarlas o interpretarlas. Por ejemplo, se adaptarán a la legislación actual las superficies de los comercios, o se regularán aspectos que no estaban previstos en el PGOU de 2005, sobre todo después de que se anulara el plan de 2013.
González añadió que también se incluirá la normativa aprobada en 2022 para el Palacio de Deportes y sus alrededores. Además, se corregirá la clasificación de otras parcelas que ya son instalaciones deportivas municipales o insulares, pero que estaban mal catalogadas como parques deportivos o urbanos.
De la misma forma, servirá para solucionar diferencias encontradas en algunas zonas sobre el tipo de suelo urbano (si está consolidado o no). Esto se refiere a las discrepancias entre los mapas de clasificación del suelo y los registros. También permitirá reconocer como suelo urbano consolidado aquellas parcelas que antes eran urbanizables o urbanas no consolidadas, pero que ya han sido gestionadas y urbanizadas según lo previsto en el plan.
Otros cambios importantes son la regulación de las plazas de aparcamiento en edificios nuevos o en los que se reformen, así como la organización de los aparcamientos públicos y las zonas de carga y descarga que estaban sin definir en el documento.
Con esta aprobación, se termina el proceso de evaluación ambiental de esta pequeña modificación del PGO. Se ha confirmado que los cambios urbanísticos no tendrán un impacto importante en el medio ambiente. Esto significa que “se puede seguir adelante con el trámite y pasar a la siguiente fase, que será la aprobación inicial. Después, se someterá a información pública y consulta a finales de febrero de 2026. Una vez se estudien los informes y las alegaciones, se aprobará de forma definitiva”, explicó la concejala.