Bermúdez encara el final de mandato en Santa Cruz entre la gestión de proyectos clave y la tensión con el Gobierno central

Bermúdez encara el final de mandato en Santa Cruz entre la gestión de proyectos clave y la tensión con el Gobierno central

Recurso: Diario de Avisos

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, encara el final de su mandato defendiendo su gestión inversora y la continuidad de sus proyectos urbanísticos frente a la tensión institucional con el Gobierno central por el monumento a Franco y la lentitud en la transformación de la refinería.

El tramo final del mandato en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se presenta como un escenario de alta complejidad política, marcado por la gestión de infraestructuras estratégicas y una creciente tensión institucional con el Gobierno central. Tal y como recoge una reciente entrevista publicada por Diario de Avisos, el alcalde José Manuel Bermúdez encara este periodo con la intención de revalidar su liderazgo al frente de Coalición Canaria, defendiendo su trayectoria de catorce años en el cargo frente a las críticas sobre un posible desgaste en su gestión.

El eje central de la labor municipal, según el regidor, se ha centrado en una intensa actividad inversora que, al cierre del presente ciclo, superará los 100 millones de euros. Esta cifra se sustenta en la ejecución de más de 30 proyectos urbanísticos y la captación de 64 millones de euros procedentes de fondos europeos, elementos que el equipo de gobierno esgrime como pilares para la transformación de la capital. No obstante, el propio Bermúdez admite que el proyecto "Santa Cruz Verde 2030" —la ambiciosa reconversión de los terrenos de la Refinería— avanza con una lentitud que califica de frustrante, supeditada a la construcción de depósitos de distribución en Granadilla y al desmantelamiento de las instalaciones actuales.

La relación con el Ministerio de Memoria Democrática, dirigido por Ángel Víctor Torres, se ha convertido en uno de los puntos de fricción más visibles. La controversia gira en torno al monumento a Franco, cuya retirada ha sido requerida por el Ejecutivo estatal. Bermúdez, apoyándose en informes de la Comisión Municipal de Patrimonio Histórico, sostiene que la pieza posee valores artísticos que permiten su permanencia bajo el marco de la legislación vigente, tanto autonómica como estatal. Esta postura ha derivado en un enfrentamiento que, según el alcalde, trasciende lo político para afectar a la gestión administrativa, citando como ejemplo la falta de respuesta del Ministerio sobre la documentación necesaria para el futuro museo de la Masonería en el Templo Masónico.

En el ámbito de la movilidad, el alcalde reconoce la necesidad de abordar el colapso circulatorio que afecta al área metropolitana. Sus propuestas pasan por la creación de una vía de penetración que atraviese los terrenos de la antigua refinería y una ampliación de la red del tranvía, cuya expansión hacia La Gallega y Las Teresitas se mantiene como una asignatura pendiente en la coordinación con el Cabildo Insular.

A pesar de las polémicas que han rodeado decisiones previas, como la reordenación del carril bici, Bermúdez insiste en que su prioridad sigue siendo la estabilidad política y la gestión de servicios básicos, como el saneamiento y la iluminación. Con la vista puesta en los procesos internos de su formación política, que determinarán las candidaturas en octubre, el alcalde reafirma su voluntad de continuar al frente del consistorio, apelando a la experiencia acumulada y a la necesidad de dar continuidad a los proyectos de transformación urbana que, a su juicio, definen el actual momento de la capital tinerfeña.