Escuelas Pías Santa Cruz: de mansión privada a hotel y colegio.

Escuelas Pías Santa Cruz: de mansión privada a hotel y colegio.

Recurso: El Día

El edificio del Colegio de las Escuelas Pías de Santa Cruz de Tenerife, construido en 1902, ha evolucionado de mansión privada a lujoso Gran Hotel Quisisana y, desde 1940, a referente educativo en la ciudad.

El emblemático edificio que hoy alberga el Colegio de las Escuelas Pías de Santa Cruz de Tenerife, una institución educativa con décadas de trayectoria, posee una historia que refleja las transformaciones sociales y económicas de la capital tinerfeña a lo largo del siglo XX. Tal y como se ha podido conocer, la edificación, reconocida por su singular estética neogótica y su privilegiada ubicación sobre la ciudad, inició su andadura como una mansión privada antes de convertirse en un referente hotelero y, finalmente, en un centro de enseñanza.

La construcción del palacio comenzó en 1902, por encargo del empresario Enrique Wolfson Ossipoff. De origen ruso y posteriormente nacionalizado inglés, Wolfson llegó a la isla huyendo de las persecuciones contra la comunidad judía en Rusia, con la intención inicial de continuar su viaje hacia Sudáfrica. Sin embargo, su visión para los negocios y sus conexiones con el ámbito británico local le llevaron a establecerse en Tenerife, donde fundó la Compañía de Navegación de Tenerife y presidió el Club Británico de Santa Cruz. La residencia, diseñada por el arquitecto Mariano Estanga con una apariencia de castillo victoriano, no fue habitada por Wolfson tras el fallecimiento de su esposa, Jane Mariner Brown.

Con un agudo sentido comercial, el empresario reconvirtió la propiedad en el Gran Hotel Quisisana, que abrió sus puertas el 5 de diciembre de 1904. Este establecimiento se consolidó durante décadas como el hotel más lujoso de la capital. No obstante, los conflictos bélicos mundiales y la Guerra Civil española precipitaron su declive y posterior cierre. Tras este periodo, el inmueble pasó a ser gestionado por la Junta Insular de Turismo, dependiente del Cabildo.

Un nuevo capítulo se abrió en 1940, cuando la Asociación Católica de Padres de Familia de Santa Cruz impulsó la creación de un centro educativo. Se gestionó con la Orden Escolapia la adquisición del edificio y los terrenos adyacentes. Así, el 17 de octubre de 1940, bajo el rectorado del padre Andrés Moreno Gilabert y con una matrícula inicial de 256 alumnos, comenzaron las clases del Colegio de las Escuelas Pías de Santa Cruz. Desde entonces, la institución ha mantenido su función educativa, inspirada en la pedagogía de San José de Calasanz, centrada en el alumno, la empatía, la inclusión y el desarrollo integral, consolidándose como un pilar formativo en la ciudad.