Denuncian precariedad y abuso de funciones en el Servicio de Atención a Domicilio de Santa Cruz de Tenerife

Denuncian precariedad y abuso de funciones en el Servicio de Atención a Domicilio de Santa Cruz de Tenerife

Recurso: Diario de Avisos

Los sindicatos del Servicio de Atención a Domicilio de Santa Cruz de Tenerife denuncian la precariedad laboral y la imposición de tareas de limpieza ajenas a sus funciones profesionales por parte de la empresa Atende.

La precariedad laboral y la desvirtuación de las funciones profesionales se han convertido en el eje de una nueva controversia en el Servicio de Atención a Domicilio (SAD) de Santa Cruz de Tenerife. Tal y como recoge la información publicada recientemente, el comité de empresa —integrado por los sindicatos USO, Intersindical Canaria y CC.OO.— ha denunciado formalmente las condiciones en las que el personal de la mercantil Atende desarrolla su labor asistencial, señalando una creciente falta de respeto hacia la naturaleza técnica de su trabajo.

El conflicto surge ante la reiterada imposición de tareas de limpieza doméstica que exceden el marco competencial de las auxiliares. Según los representantes sindicales, es frecuente hallar residuos orgánicos, como pañales usados o bolsas de basura, depositados deliberadamente en el suelo de los domicilios. Esta práctica, que se produce incluso en presencia de familiares o cuidadores convivientes, supone una extralimitación de las funciones de cuidado y apoyo sociosanitario que estas profesionales tienen encomendadas.

Desde una perspectiva sociolaboral, este episodio pone de relieve la vulnerabilidad de un sector esencial que, a menudo, sufre una confusión de roles. La normativa que regula el SAD define estas prestaciones como un servicio de apoyo a la autonomía personal y atención a las necesidades básicas, no como un servicio de limpieza general o de asistencia doméstica integral. La exigencia de que las auxiliares asuman la gestión de residuos generados por terceros presentes en la vivienda no solo contraviene el espíritu del servicio, sino que degrada la dignidad profesional de quienes lo prestan.

Ante este escenario, la representación sindical ha instado a las coordinadoras del servicio a intervenir de manera directa ante las familias para clarificar los límites de la prestación. La estrategia de los sindicatos pasa por protocolizar la comunicación de estos incidentes, con el objetivo de erradicar una dinámica que consideran una falta de consideración hacia su labor. De persistir esta situación, el comité de empresa no descarta escalar el conflicto mediante otras medidas de presión, subrayando que la viabilidad del SAD depende, en última instancia, de un marco de colaboración y respeto mutuo entre los usuarios, sus entornos y el personal técnico.