
El Carnaval de Santa Cruz bate récords con más de un millón de asistentes.
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha calificado el Carnaval recién concluido como "la fiesta más grande, más segura y mejor organizada del planeta", tras congregar a más de un millón de personas y generar un notable impacto económico con una inversión total de 7,5 millones de euros.
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha hecho público el balance de la edición del Carnaval recientemente concluida, destacando su magnitud y el impacto generado en la capital tinerfeña. Según los datos presentados por el alcalde, José Manuel Bermúdez, la festividad, que se extendió desde el 16 de enero hasta el 23 de febrero, congregó a más de un millón de personas en sus diversas actividades, incluyendo concursos, galas y eventos callejeros diurnos y nocturnos.
La inversión municipal directa en esta celebración ascendió a aproximadamente 6 millones de euros, de un gasto total de 7,5 millones de euros. El millón y medio restante fue cubierto mediante ingresos externos procedentes de patrocinios, subvenciones y la venta de puestos. El consistorio ha calificado el evento como "la fiesta más grande, más segura y mejor organizada del planeta", superando los registros de la edición de 2025, que se vio afectada por condiciones meteorológicas adversas.
En el ámbito de la seguridad y la asistencia, se registraron 676 atenciones sanitarias, lo que representa un 0,01% del total de asistentes. El dispositivo de seguridad contó con más de 1.500 efectivos. La Policía Local llevó a cabo 12 detenciones y levantó 265 actas por infracciones como el consumo o venta de estupefacientes y el incumplimiento de ordenanzas, incluyendo 29 por orinar en la vía pública. El Grupo de Protección de Menores atendió a 110 jóvenes, mientras que el Punto Violeta gestionó 11 casos de violencia machista y el Punto Arcoíris un caso de violencia familiar, siendo el lunes el día con mayor número de incidencias. La prevención de delitos se vio reforzada por la instalación de 28 cámaras en el Cuadrilátero y 135 vuelos de drones policiales. El servicio de objetos perdidos tramitó 481 expedientes, de los cuales la mitad ya han sido restituidos a sus propietarios.
El impacto económico y logístico también ha sido notable. La ocupación hotelera superó el 84%, y se observó un incremento en el uso del transporte público, con más de 1.100.000 pasajeros en guaguas de Titsa y cerca de 458.000 en el tranvía, cifras superiores a las del año anterior. La afluencia turística fue masiva, especialmente durante el Coso y el Sábado de Piñata, jornadas que registraron calles colapsadas y conciertos con plena participación.
La programación del Carnaval incluyó 38 días de actividades, con 13 concursos y 4 galas que contaron con la participación de 105 grupos y más de 10.000 personas directamente involucradas. El Recinto Ferial recibió a más de 60.000 asistentes, a los que se suman cientos de miles de espectadores televisivos. La oferta callejera abarcó 240 horas de música, 50 bailes con orquestas y artistas canarios, 30 DJs y 15 artistas internacionales. La feria de atracciones atrajo a más de 150.000 visitantes, y el Sábado de Piñata congregó a 425.000 personas en una jornada continua.
En cuanto a la gestión de residuos, se recogió una tonelada menos que en 2025 y se reciclaron cinco toneladas más, un dato que el Ayuntamiento atribuye a una mayor concienciación ciudadana. El operativo de limpieza, compuesto por 200 personas, logró restablecer la normalidad en la ciudad en un tiempo récord tras cada evento.
De cara a futuras ediciones, el Ayuntamiento ya trabaja en la organización de la próxima festividad. Aunque se contempla un posible cambio de fechas por razones organizativas, cuya decisión se tomará próximamente, el alcalde ha manifestado su preferencia por mantener la tradición vinculada a la Cuaresma.