
Santa Cruz de Tenerife blinda 787 bienes culturales con nuevo catálogo
Santa Cruz de Tenerife amplía significativamente la protección de su patrimonio cultural con la publicación en el BOP de un catálogo que suma 787 bienes e impone una moratoria en licencias de edificación.
La protección del patrimonio cultural en Santa Cruz de Tenerife experimenta una expansión significativa con la publicación, ayer, en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) del Catálogo de Protección de Bienes Patrimoniales Culturales. Este instrumento urbanístico, cuya aprobación inicial por la Junta de Gobierno municipal se produjo el pasado 3 de febrero, introduce una moratoria en la concesión de licencias de edificación y demolición para los inmuebles incluidos, según ha trascendido.
El nuevo listado eleva considerablemente el número de elementos protegidos en el municipio, alcanzando un total de 787 bienes. Esta cifra representa un incremento de 674 propiedades respecto al catálogo vigente del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2005, y 518 más que las contempladas en el Plan General de Ordenación (PGO) de 2013, que fue anulado posteriormente. A este conjunto se añadirán, además, los 195 inmuebles ya catalogados en el Plan Especial de Protección de El Toscal, junto con otros que se prevé incorporar en los barrios de Los Hoteles–Pino de Oro y Antiguo Santa Cruz.
La medida de suspensión de licencias, que afecta a parcelaciones, obras de edificación y demolición, se mantendrá vigente para todos los bienes incorporados en el catálogo durante su tramitación. No obstante, se establecen excepciones para aquellos inmuebles ya clasificados con el nivel 1 de protección en el documento de Edificios y Espacios Protegidos de 1992, así como para la propiedad situada en la Rambla de Santa Cruz, número 124, que ha sido incluida en esta revisión.
Este último inmueble, una edificación de 1930 diseñada por el arquitecto José Enrique Marrero Regalado, se suma ahora a la lista de bienes de interés patrimonial de la ciudad, junto a otros ya reconocidos como el Palacio Cobiella o la antigua fábrica Victoria. La publicación en el BOP marca un hito en el proceso de aprobación del catálogo, que deberá someterse a un periodo de información pública y consulta tras su aparición en el Boletín Oficial de Canarias (BOC), paso previo a su aprobación definitiva.