
Santa Cruz de Tenerife aprueba un plan para aumentar un 30% su masa arbórea y transformar su urbanismo
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha aprobado provisionalmente el Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad, una ambiciosa estrategia que busca transformar la morfología urbana mediante 125 medidas, incluyendo un incremento del 30% en la masa arbórea y la creación de corredores ecológicos para mejorar la resiliencia climática de la ciudad.
Santa Cruz de Tenerife se prepara para una reconfiguración urbanística de gran calado. Según ha trascendido tras la aprobación provisional en Junta de Gobierno, el Ayuntamiento capitalino ha diseñado el Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad (PIVB), una hoja de ruta que pretende redefinir la morfología de la ciudad durante la próxima década. La iniciativa, que ahora deberá superar el trámite de exposición pública tras su paso por el Pleno, busca integrar la naturaleza como un elemento estructural del tejido urbano, alejándose de la planificación tradicional para adoptar un enfoque basado en la resiliencia climática.
El documento, que se erige como el primero de estas características en el archipiélago canario, articula una estrategia ambiciosa compuesta por 125 medidas específicas. Entre los objetivos cuantitativos destaca el incremento del 30% en la masa arbórea municipal, una meta que se pretende alcanzar mediante la recuperación de solares en desuso y la reconversión de espacios degradados. La planificación técnica, defendida por el área de Servicios Públicos, pone el foco en la conectividad ecológica, proponiendo una red que enlace los núcleos urbanos con los barrancos y los entornos periurbanos, facilitando así la continuidad de los ecosistemas locales.
Más allá de la reforestación, el plan contempla una diversificación de los usos del espacio público. Se proyecta la creación de jardines terapéuticos, huertos urbanos y la implementación de refugios climáticos, además de la integración de cubiertas y fachadas vegetales en el parque inmobiliario. En el plano de la movilidad y la habitabilidad, el proyecto subraya intervenciones de calado, como la naturalización de la Rambla —donde se emplearán suelos estructurales para optimizar el drenaje y el crecimiento radicular— y la transformación de la autovía de San Andrés en un corredor verde que facilite el acceso al litoral.
Desde el equipo de gobierno, el alcalde José Manuel Bermúdez ha enmarcado esta estrategia en la necesidad de adaptar la capital a los desafíos ambientales venideros, mientras que el concejal del área, Carlos Tarife, ha subrayado el rigor técnico del documento frente a las críticas recibidas por parte de diversos colectivos. La propuesta no solo atiende a la biodiversidad, sino que prioriza la equidad en el acceso a zonas verdes, poniendo el foco en aquellos barrios que actualmente presentan un mayor déficit de espacios naturales. Con este paso, Santa Cruz busca consolidar su posición en el panorama nacional en cuanto a cobertura vegetal, estableciendo un marco normativo que, a través de 65 líneas de actuación, pretende transformar la relación del ciudadano con su entorno cotidiano.