Santa Cruz de Tenerife regulará la carga y descarga para frenar el uso irregular de plazas

Santa Cruz de Tenerife regulará la carga y descarga para frenar el uso irregular de plazas

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife impulsa una nueva ordenanza para digitalizar y regular las zonas de carga y descarga, buscando erradicar el uso indebido de estas plazas por turismos particulares y mejorar la logística urbana.

La capital tinerfeña se prepara para una transformación profunda en su logística urbana. Tal y como ha avanzado el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, el consistorio ha iniciado los trámites para implementar una ordenanza específica destinada a la Distribución Urbana de Mercancías (DUM), una medida que busca poner fin al crónico problema de ocupación indebida de los espacios de carga y descarga.

El diagnóstico municipal, que sirve de base para esta futura normativa, revela una realidad operativa compleja: el 80% de las 700 plazas actuales destinadas al avituallamiento comercial son utilizadas de forma irregular por turismos particulares. Esta anomalía, sumada a una planificación deficiente —donde casi el 40% de los negocios locales se encuentran a más de 100 metros de un punto de descarga—, genera un efecto dominó que lastra la fluidez del tráfico en el casco urbano. La necesidad de corregir esta ineficiencia es evidente si se considera que estas plazas deben dar servicio a más de 2.500 establecimientos, entre los que destacan sectores críticos como la hostelería, la farmacia y la distribución alimentaria.

La estrategia del área de Movilidad, liderada por la concejala Evelyn Alonso, no se limita a una mera reordenación física de los espacios. El plan contempla una ambiciosa digitalización que permitirá a las autoridades locales monitorizar en tiempo real el uso de las zonas reservadas, facilitando una capacidad sancionadora más ágil ante el uso indebido. Este marco normativo, cuya aprobación se estima en un horizonte de diez meses, pretende dotar al sector de una seguridad jurídica inexistente hasta la fecha, permitiendo a las empresas logísticas planificar sus rutas con mayor precisión.

Más allá del control, el Ayuntamiento contempla una flexibilización de los horarios de reparto. Se estudia la posibilidad de ampliar la ventana operativa nocturna —aprovechando la baja contaminación acústica de los vehículos eléctricos— y adelantar el inicio de las labores de descarga a las seis de la mañana. Esta reconfiguración, que incluirá un proceso de consulta pública, busca alinear la actividad logística con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, tratando de mitigar las retenciones causadas por las paradas en doble fila. La reubicación estratégica de las plazas, priorizando las zonas de mayor demanda frente a las infrautilizadas, será otro de los pilares sobre los que se asentará esta nueva regulación, marcando un cambio de paradigma en la gestión del espacio público de la ciudad.