
Santa Cruz de Tenerife retira 45 vehículos abandonados de la vía pública en tres meses
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha retirado 45 vehículos abandonados de la vía pública en los últimos tres meses mediante un dispositivo especial coordinado por el GRUVA.
La gestión del espacio público en Santa Cruz de Tenerife ha experimentado un giro operativo desde el pasado mes de mayo, momento en el que el consistorio capitalino intensificó las labores de vigilancia sobre el parque móvil en desuso. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, esta estrategia ha permitido retirar de la vía pública un total de 45 automóviles en apenas tres meses, lo que arroja una media de una intervención cada 72 horas.
El despliegue, coordinado por el Grupo de Vehículos Abandonados (GRUVA) en colaboración con las unidades operativas de los cinco distritos, ha seguido dos vías de actuación. Por un lado, la ejecución forzosa mediante expedientes administrativos, que ha culminado en 35 retiradas al depósito municipal. Por otro, la vía de la concienciación, que ha logrado que diez titulares opten por la cesión gratuita de sus bienes para su posterior descontaminación y compactación en Centros Autorizados de Tratamiento (CAT). La zona de Ofra-Costa Sur ha concentrado la mayor parte de estas actuaciones, aglutinando el 57,7 % de los casos resueltos.
Desde el punto de vista jurídico, el proceso se enmarca en el Real Decreto 06/2015, que establece los criterios estrictos para determinar la situación de abandono. La normativa estatal es garantista: no basta con la acumulación de suciedad o la ausencia de documentación —como la ITV o el seguro obligatorio— para proceder a la retirada. Para que un vehículo sea declarado legalmente abandonado, debe acreditarse su inmovilidad durante más de un mes y la presencia de daños que impidan su circulación autónoma. Esta complejidad técnica explica por qué, a menudo, los expedientes se dilatan, ya que la administración debe sortear duplicidades administrativas y respetar los plazos de alegaciones.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, y la concejala de Seguridad, Gladis de León, han subrayado que el objetivo final trasciende la mera limpieza viaria; se trata de una labor de recuperación de plazas de aparcamiento y mejora de la convivencia ciudadana. No obstante, la policía recuerda que, antes de llegar a la declaración de abandono, existe una fase previa de control. Bajo la ordenanza municipal, el estacionamiento prolongado superior a diez días en un mismo punto faculta a los agentes para incoar expedientes sancionadores, una herramienta que sirve como aviso previo a los propietarios antes de que la situación derive en la pérdida definitiva del vehículo. La colaboración vecinal, mediante la comunicación de avisos, sigue siendo el pilar fundamental sobre el que se asienta la eficacia de este dispositivo.