
El Puerto de Santa Cruz de Tenerife refuerza su capacidad logística con la llegada de dos nuevas grúas de gran tonelaje
El Puerto de Santa Cruz de Tenerife refuerza su capacidad logística y competitividad en el Atlántico con la incorporación de dos grúas de grandes dimensiones, una inversión clave de Boluda Maritime Terminals para operar con buques de mayor calado.
La modernización de la infraestructura portuaria en Canarias ha dado un paso decisivo con la llegada al Puerto de Santa Cruz de Tenerife de dos grúas de grandes dimensiones, una operación que, según ha informado el sector logístico, marca un punto de inflexión en la capacidad operativa de la terminal gestionada por Boluda Maritime Terminals. La maniobra de descarga, que se encuentra a la espera de condiciones meteorológicas favorables tras el traslado de los equipos desde Tarragona, representa el eje central de un plan de inversiones que supera los 40 millones de euros, vinculado a la extensión de la concesión administrativa por un cuarto de siglo.
El impacto de esta adquisición trasciende la mera renovación de maquinaria. Con una altura de 60 metros y una capacidad de carga de hasta 88 toneladas —y 71 toneladas en configuración Twin Lift—, estas unidades están diseñadas para operar con buques de gran calado, incluyendo los denominados Ultra Large Container Vessels (ULCV). Esta mejora técnica permite al enclave tinerfeño posicionarse en un segmento de mercado hasta ahora inalcanzable, respondiendo a la creciente demanda de eficiencia en las rutas atlánticas. La coyuntura actual, marcada por la inestabilidad en el mar Rojo que ha forzado a las navieras a modificar sus rutas tradicionales hacia el cabo de Buena Esperanza, otorga a Tenerife una ventaja competitiva estratégica para captar tráficos que anteriormente se desviaban a otros puertos.
Desde la dirección de Boluda Shipping se ha subrayado que la falta de capacidad operativa era, hasta la fecha, el principal obstáculo para absorber este incremento en la demanda. La integración de estas dos grúas, que se suma a la reciente incorporación de cuatro equipos híbridos RTG, completa una fase de modernización que busca optimizar los tiempos de escala, un factor determinante en la rentabilidad de las navieras. En este sentido, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha valorado positivamente la inversión, destacando que la agilización de las maniobras de carga y descarga no solo mejora la competitividad del puerto, sino que también repercute en una mayor seguridad y eficiencia para el colectivo de estibadores.
El efecto de esta renovación se extenderá también a otras islas, ya que el plan contempla el traslado de una de las grúas actualmente operativas en el muelle del Bufadero hacia La Palma. Este movimiento permitirá dotar a la terminal palmera de su primera grúa pórtico, sustituyendo a la maquinaria móvil actual y elevando los estándares operativos de la instalación. Con la inminente puesta en marcha de estos activos, el Puerto de Santa Cruz de Tenerife se prepara para consolidar su rol como nodo logístico clave en el Atlántico medio, adaptándose a las exigencias de un mercado global donde la precisión técnica y la rapidez en la operativa portuaria definen la viabilidad de las escalas.