El puerto de Santa Cruz de Tenerife se consolida como nodo energético estratégico en el Atlántico

El puerto de Santa Cruz de Tenerife se consolida como nodo energético estratégico en el Atlántico

Recurso: El Día

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife impulsa su transformación en un nodo energético clave del Atlántico mediante la expansión del suministro de GNL, la electrificación de buques y el desarrollo de infraestructuras para energías verdes.

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha trazado una hoja de ruta para transformar su modelo de negocio, pasando de ser un punto de escala tradicional a consolidarse como un nodo energético de referencia en el Atlántico medio. Tal y como se expuso durante el Foro de Suministro y Sostenibilidad celebrado esta semana en el Centro Oceanográfico de Canarias, el organismo público busca capitalizar la actual coyuntura geopolítica y la presión regulatoria sobre el transporte marítimo para liderar la transición hacia combustibles alternativos.

El reposicionamiento del puerto tinerfeño responde a una estrategia de adaptación ante la inestabilidad en Oriente Medio, que ha alterado las rutas comerciales y ha forzado a las navieras a optimizar sus paradas técnicas. En este escenario, la infraestructura canaria ha logrado posicionarse como una alternativa competitiva, especialmente en el segmento del Gas Natural Licuado (GNL). La trayectoria en este ámbito es notable: desde la primera operación de suministro barco a barco realizada en 2018 con el AIDANova, la actividad ha mantenido una tendencia ascendente. Carnival Corporation, uno de los principales actores del sector, ha reportado el abastecimiento de ocho de sus once buques propulsados por GNL en Tenerife, sumando más de 60.000 toneladas de combustible suministradas hasta mediados de marzo.

La fiabilidad operativa emerge como el principal activo de la dársena capitalina. Con una tasa de operatividad anual cercana al 98%, el puerto garantiza el servicio incluso bajo condiciones meteorológicas adversas, apoyado por su zona de fondeo, el abrigo natural frente a los vientos predominantes y una vigilancia constante desde su Centro de Control de Servicios. Este nivel de eficiencia ha sido respaldado por operadores internacionales como Shell, que ha ejecutado entre 70 y 80 servicios en los últimos ocho años, y Enagás, que mantiene su interés en el desarrollo de infraestructuras de regasificación y energía verde en el archipiélago.

El crecimiento del volumen de GNL es ya una realidad estadística, con 12.200 toneladas registradas en 2024 y una proyección de 18.000 toneladas para 2025, lo que supone un incremento interanual del 47%. Para sostener esta expansión, la Autoridad Portuaria contempla la ampliación de 120.000 metros cuadrados en la Dársena del Este y el desarrollo de la dársena de Granadilla como reserva estratégica. Este último enclave se perfila como el motor industrial del futuro, integrando desde la gestión de graneles y reparación naval hasta proyectos de hidrógeno verde y amoníaco.

Más allá de los combustibles, la estrategia de descarbonización incluye un ambicioso plan de electrificación de buques (OPS). Con una inversión prevista de 60 millones de euros, el puerto busca liderar la implantación de sistemas de conexión a la red eléctrica en atraque, una tecnología que ya ha sido testada en La Gomera y La Palma. Este enfoque integral, que combina la provisión de nuevas energías con la reducción de emisiones en puerto, se completa con iniciativas como el corredor verde proyectado entre Tenerife y Huelva, en colaboración con la Dirección General de la Marina Mercante y diversos operadores privados, consolidando así una visión de puerto avanzado que busca anticiparse a las exigencias de la normativa ambiental europea.