
Santa Cruz de Tenerife eleva a alerta máxima el Plan de Emergencias por el temporal
Santa Cruz de Tenerife eleva a alerta máxima su Plan de Emergencias Municipal y suspende toda actividad pública ante los daños y riesgos derivados del fuerte temporal que afecta a la capital.
La capital tinerfeña se encuentra bajo un estricto protocolo de seguridad tras una jornada marcada por la inestabilidad meteorológica. Tal y como ha trasladado el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, el balance provisional de la mañana arroja medio centenar de intervenciones de los servicios de emergencia, una cifra que ha obligado al consistorio a elevar el Plan de Emergencias Municipal (PEMU) a su nivel de alerta máxima ante la incertidumbre sobre la evolución del frente que atraviesa el archipiélago.
El impacto de las precipitaciones ha sido heterogéneo, afectando tanto a infraestructuras críticas como a la movilidad urbana. Entre los episodios más destacados, el regidor municipal, José Manuel Bermúdez, ha confirmado el desalojo preventivo del Instituto Andrés Reyes y la interrupción temporal de la actividad en el Centro de Información Ciudadana del Parque La Granja, donde la filtración de agua desde el exterior obligó a cesar la atención al público. Asimismo, la red viaria ha sufrido daños materiales, con desprendimientos en la carretera de Jaúa y en las inmediaciones de Los Lavaderos, donde un vehículo estacionado resultó afectado por el impacto de rocas, afortunadamente sin ocupantes en su interior.
La activación del PEMU en su grado superior conlleva una paralización preventiva de la agenda pública. La medida implica la clausura de todas las instalaciones municipales y la cancelación de cualquier evento deportivo o cultural al aire libre, una restricción que se extiende a las actividades extraescolares. El consistorio ha instado a otras administraciones y al sector privado a adoptar criterios de prudencia similares, subrayando la necesidad de limitar los desplazamientos innecesarios, especialmente en el macizo de Anaga, donde la orografía incrementa el riesgo de deslizamientos de tierra.
Esta respuesta institucional se enmarca en una estrategia de prevención ante la previsión de que la borrasca, que ya ha impactado en Gran Canaria, intensifique su actividad sobre Tenerife. Aunque el balance oficial no registra daños personales, la administración local ha optado por un enfoque de máxima cautela, manteniendo cerradas desde el pasado lunes las playas y los recintos deportivos, con el objetivo de minimizar la exposición de la ciudadanía a los riesgos derivados de la meteorología adversa.