
El Ayuntamiento de Santa Cruz interviene ante la proliferación de aves de corral en varios distritos
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha desplegado un operativo para retirar aves de corral de la vía pública ante las tensiones vecinales y los problemas de salubridad generados por su proliferación.
La convivencia en diversos núcleos urbanos de Santa Cruz de Tenerife se ha visto alterada por la proliferación de aves de corral sin propietario conocido, una situación que ha forzado al Ayuntamiento a intervenir ante las crecientes tensiones vecinales. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la situación en el distrito de Ofra, el Consistorio ha desplegado un operativo de control de plagas con el objetivo de retirar estos ejemplares de la vía pública, una medida que pone de manifiesto el complejo equilibrio entre la gestión de la salubridad urbana y la sensibilidad de parte de la ciudadanía.
El fenómeno, que se extiende a otros puntos del municipio como García Escámez, Somosierra y Valleseco, ha generado una fractura social en los barrios afectados. Mientras una parte de los residentes reclama medidas contundentes por las molestias acústicas y los problemas de higiene, otros sectores se oponen activamente a la retirada de los animales. Esta polarización ha llegado a dificultar las labores de los operarios municipales, quienes, según fuentes del área de Servicios Públicos, han sufrido episodios de hostigamiento e intimidación durante sus intentos de captura.
Desde la administración local, el concejal del distrito, Santiago Díaz-Mejías, ha subrayado que la persistencia de estas aves en el entorno urbano está directamente vinculada a la alimentación irregular por parte de particulares. Esta práctica, además de contravenir las ordenanzas municipales vigentes —que prohíben expresamente suministrar comida a animales en espacios públicos bajo riesgo de sanción—, actúa como un factor de arraigo que impide que los ejemplares abandonen la zona.
Por su parte, el responsable de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha confirmado que las actuaciones de captura siguen en curso, aunque ha declinado ofrecer cifras definitivas hasta que el dispositivo concluya. La dificultad técnica para localizar y aprehender a los animales, sumada a la resistencia de ciertos vecinos que obstaculizan el trabajo de los servicios especializados, complica una resolución rápida del conflicto. Este escenario refleja un desafío recurrente en la gestión de la fauna urbana, donde la aplicación de las normativas de salud pública choca a menudo con la falta de consenso vecinal y el incumplimiento de las prohibiciones sobre la alimentación de animales en la calle.