Santa Cruz de Tenerife estrena la EBAR de Los Alisios para avanzar en el plan de vertido cero

Santa Cruz de Tenerife estrena la EBAR de Los Alisios para avanzar en el plan de vertido cero

Recurso: Diario de Avisos

Santa Cruz de Tenerife ha puesto en servicio la nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales de Los Alisios, una infraestructura clave de siete millones de euros destinada a erradicar los vertidos al litoral y modernizar el saneamiento del distrito Suroeste.

La modernización del ciclo integral del agua en Santa Cruz de Tenerife ha dado un paso determinante con la puesta en servicio de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de Los Alisios. Tal y como ha informado el consistorio capitalino, esta infraestructura, ejecutada en colaboración con la empresa mixta Emmasa, representa una pieza fundamental en la estrategia municipal para erradicar los vertidos al litoral, un desafío histórico para la gestión urbana en el archipiélago.

La intervención, que ha requerido un desembolso superior a los siete millones de euros, no solo responde a la necesidad técnica de actualizar una red de saneamiento tensionada por el crecimiento demográfico del distrito Suroeste, sino que también se integra en un plan de regeneración del espacio público. La capacidad de esta nueva planta permite gestionar mayores caudales, mitigando el riesgo de desbordamientos y garantizando que las aguas residuales sean conducidas de forma estanca hacia las plantas de tratamiento, un requisito indispensable para la sostenibilidad ambiental de la zona.

Desde una perspectiva técnica, la obra se alinea con el denominado Plan Vertido Cero, una hoja de ruta que aglutina inversiones superiores a los 14 millones de euros en diversos puntos críticos de la geografía municipal, como San Andrés, Añaza-Acorán o Taganana-Almáciga. El alcalde, José Manuel Bermúdez, ha subrayado que, si bien el Ayuntamiento ha completado gran parte de las actuaciones de su competencia, la eficacia total del sistema depende ahora de que el Ejecutivo central culmine la ampliación de la depuradora, un eslabón necesario para cerrar el ciclo de tratamiento de aguas.

El impacto de esta infraestructura trasciende la mera funcionalidad hidráulica. Al dotar al Suroeste de una red preparada para absorber futuras conexiones, el municipio logra un equilibrio entre la expansión urbanística y la protección del ecosistema marino. La EBAR de Los Alisios se erige, por tanto, como un activo estratégico que permite a la capital tinerfeña avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente, donde la innovación tecnológica en el transporte de fluidos residuales se convierte en la principal herramienta para blindar la calidad de sus aguas costeras frente a la presión poblacional.