
Santa Cruz de Tenerife invierte dos millones de euros en la rehabilitación del campo de fútbol de El Sobradillo
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife invierte dos millones de euros en la rehabilitación integral del campo de fútbol de El Sobradillo para reparar los daños causados por la borrasca Emilia y mejorar las infraestructuras deportivas del Distrito Suroeste.
La rehabilitación del campo de fútbol de El Sobradillo, conocido popularmente como El Galán, se ha convertido en el eje de una estrategia municipal orientada a la recuperación de infraestructuras deportivas en el Distrito Suroeste de Santa Cruz de Tenerife. Según la información facilitada por el Ayuntamiento, la intervención, que cuenta con un presupuesto de dos millones de euros, responde a la necesidad de subsanar los daños estructurales provocados por la borrasca Emilia, un episodio meteorológico que obligó al consistorio a declarar la emergencia para garantizar la seguridad de los usuarios.
El proyecto, cuya finalización está prevista para el último trimestre de 2026, se encuentra actualmente en la fase de cierre perimetral tras haber ejecutado la demolición de los antiguos vestuarios y la consolidación de los muros de contención que limitan con la vía pública y el barranco colindante. Esta actuación no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un plan de inversión plurianual que ha permitido renovar, en los últimos tres años, seis instalaciones en diversos puntos del municipio, como La Salud, Las Delicias o Los Gladiolos.
Desde una perspectiva de gestión pública, el consistorio capitalino busca equilibrar la respuesta ante contingencias sobrevenidas con una planificación a largo plazo. El alcalde, José Manuel Bermúdez, ha vinculado esta inversión con un impacto social que trasciende lo meramente deportivo, subrayando la importancia de estos espacios como puntos de cohesión vecinal. En paralelo a la obra de El Sobradillo, el Ayuntamiento ha iniciado los trámites administrativos para licitar las reformas en los campos de Barranco Grande y Tíncer, además de proyectar el techado de las gradas en cuatro recintos adicionales, entre ellos El Tablero y Santa María del Mar.
El concejal del Distrito Suroeste, Javier Rivero, ha enfatizado que la complejidad de la obra en El Galán radicó en la necesidad de una intervención integral, dado que las filtraciones de agua afectaron tanto a la estabilidad de los muros como a las instalaciones eléctricas y los servicios básicos. Con este despliegue, la administración local pretende estandarizar la calidad de los equipamientos en los barrios, una demanda recurrente de los clubes de base que operan en la zona. La apuesta por modernizar estas instalaciones refleja una política de ciudad que prioriza la seguridad y la funcionalidad de los espacios públicos como herramientas para fomentar la actividad física y la vida comunitaria en los distritos periféricos.