
Santa Cruz de Tenerife impulsa su gestión con una inversión histórica y récord de empleo desde 2008
El equipo de gobierno de Santa Cruz de Tenerife destaca una gestión marcada por la inversión pública récord, la mejora de indicadores económicos y el impulso a infraestructuras, pese al reto pendiente de aprobar un nuevo Plan General de Ordenación.
El balance de gestión presentado por el equipo de gobierno de Santa Cruz de Tenerife, compuesto por Coalición Canaria y el Partido Popular, pone de manifiesto una estrategia centrada en la inversión pública como motor de estabilidad institucional. Tal y como recoge la información difundida tras el acto de rendición de cuentas del alcalde José Manuel Bermúdez, el Ejecutivo municipal ha hecho valer sus tres años de mandato bajo la premisa de una solvencia presupuestaria que, según el regidor, ha permitido sortear la parálisis administrativa que afecta a otras corporaciones locales.
Desde una perspectiva económica, la capital tinerfeña exhibe indicadores laborales que no se registraban desde 2008, con una cifra de desempleo situada en 15.932 personas y un tejido empresarial que supera los 7.000 registros, respaldado por una afiliación a la Seguridad Social de 151.140 trabajadores. Este escenario de dinamismo, según el primer teniente de alcalde, Carlos Tarife, se ha visto complementado por una apuesta por la industria cultural y los eventos de gran formato como ejes de proyección exterior.
El despliegue de infraestructuras constituye el pilar central de esta hoja de ruta. Con un presupuesto municipal histórico de 381 millones de euros, el Ayuntamiento ha ejecutado más de 30 proyectos de mejora urbana y mantiene otros 14 en fase de desarrollo, con una inversión global de 51 millones. Dentro de este marco, el programa "Impulso Urbano" se perfila como la herramienta clave para la renovación de espacios públicos hasta 2030, con una dotación de 130 millones de euros. En materia habitacional, la gestión se traduce en la entrega de 283 nuevas viviendas públicas y la rehabilitación de otras 1.500, mientras que en el ámbito social se han destinado 32,7 millones de euros a la atención de colectivos vulnerables.
No obstante, el horizonte urbanístico de la ciudad sigue condicionado por la ausencia de un Plan General de Ordenación (PGO) vigente, tras la anulación judicial de 2017. Aunque el equipo de gobierno proyecta la aprobación inicial del nuevo planeamiento para 2027, la estrategia actual pasa por implementar modificaciones puntuales que permitan desbloquear desarrollos específicos, como la ampliación de superficies comerciales o la ordenación del entorno de Las Teresitas.
Este modelo de gestión, que también destaca por la captación de fondos europeos y la implementación de políticas de sostenibilidad y seguridad —incluyendo la próxima operatividad de la Unipol—, se enfrenta ahora al reto de consolidar estas actuaciones en la segunda mitad de la década. La capacidad del Consistorio para mantener este ritmo inversor será determinante para verificar si la actual estabilidad institucional logra transformar de manera estructural el tejido urbano y social de la capital canaria.