
Santa Cruz de Tenerife suma doce años de retraso en la protección de su patrimonio histórico
Los planes especiales para proteger el patrimonio histórico de Santa Cruz de Tenerife acumulan doce años de retraso debido a la saturación administrativa y a fallidos procesos de licitación.
La parálisis administrativa que afecta a la protección del patrimonio histórico en Santa Cruz de Tenerife ha vuelto a quedar en evidencia tras las explicaciones ofrecidas por la concejala de Urbanismo, Zaida González, en la reciente comisión de control municipal. Tal y como ha trascendido a través de la información facilitada en dicho órgano, los planes especiales destinados a salvaguardar el Conjunto Histórico Barrio de los Hoteles-Pino de Oro y el Antiguo Santa Cruz acumulan ya doce años de retraso, una demora que pone de manifiesto las dificultades estructurales del Ayuntamiento para gestionar su legado arquitectónico.
El origen de este estancamiento, iniciado en 2014, responde a una compleja combinación de factores. Según la responsable del área, la saturación operativa del Servicio de Planeamiento y Gestión ha forzado una reordenación de prioridades, desplazando estos proyectos en favor de otros instrumentos de carácter urgente, como el Plan General y el Catálogo de Protección. A esta falta de capacidad operativa se suma una accidentada trayectoria contractual: la entrada en vigor de nuevas normativas autonómicas —tanto en materia de suelo como de patrimonio cultural— y la ampliación del ámbito geográfico de protección en el Barrio de los Hoteles, que ahora alcanza la plaza de Toros, obligaron a rescindir los acuerdos con los equipos redactores originales.
Los intentos de reactivación han resultado infructuosos hasta la fecha. En 2021, el Consistorio impulsó nuevas licitaciones, pero el proceso se saldó con resultados negativos: el contrato adjudicado para el Barrio de los Hoteles-Pino de Oro fue disuelto tras detectarse que los trabajos entregados no cumplían con las directrices técnicas municipales, mientras que la licitación para el Antiguo Santa Cruz quedó desierta por falta de candidatos que cumplieran con los requisitos exigidos.
Este escenario de incertidumbre contrasta con la situación del plan especial de El Toscal, en vigor desde 2023. En este ámbito, la Gerencia de Urbanismo ha iniciado una labor de campo centrada en la catalogación de inmuebles y la gestión de títulos habilitantes. Hasta el momento, el balance arroja la inspección de ocho viviendas —cinco de ellas ya cuentan con su ficha técnica, mientras que el resto aguarda el dictamen del Cabildo— y cinco expedientes adicionales en fase de subsanación. Paralelamente, el Ayuntamiento mantiene activas actuaciones de expropiación en la calle San Martín, destinadas a la creación de aparcamientos subterráneos, y en el entorno de la Casa Pisaca, donde se proyecta la adquisición del pabellón anexo.
La situación refleja un problema recurrente en la gestión urbanística de las capitales canarias: la dificultad de armonizar la rigidez de la normativa patrimonial con la capacidad técnica de las administraciones locales. Mientras la Gerencia de Urbanismo asegura que se retomarán los trabajos aprovechando la documentación previa y el apoyo de asistencias externas, la realidad es que el tejido histórico de la ciudad sigue a la espera de un marco normativo que garantice su conservación efectiva.