
Plaga de roedores en Santa Cruz de Tenerife: vecinos exigen un plan de choque urgente ante la falta de salubridad
La proliferación de roedores en diversas zonas de Santa Cruz de Tenerife ha generado alarma social y exigencias vecinales al Ayuntamiento para que implemente un plan de choque urgente ante las deficiencias en la limpieza y el control de plagas.
La proliferación de roedores en el espacio público de Santa Cruz de Tenerife ha trascendido la anécdota para convertirse en un problema de salud pública que requiere una respuesta institucional urgente. Tal y como recoge Diario de Avisos, la creciente visibilidad de estos animales en zonas de alta afluencia ha generado una alarma social que ya no se circunscribe únicamente a las áreas periféricas, sino que ha alcanzado puntos neurálgicos del centro urbano.
La problemática, denunciada por la Asociación de Vecinos El Perenquén, pone de manifiesto una deficiencia en la gestión de la salubridad urbana. El colectivo vecinal ha documentado la presencia de roedores en enclaves emblemáticos como la plaza del Príncipe, la plaza de los Patos y las inmediaciones del parque García Sanabria, además de señalar la acumulación de residuos en Residencial Anaga. La situación ha llegado a afectar a la actividad económica local, con incidentes registrados en establecimientos de hostelería de la calle Bethencourt Alfonso, donde la irrupción de estos animales ha provocado la huida de los clientes.
Más allá del casco histórico, el fenómeno se extiende a otros distritos, como se ha evidenciado en el barrio de El Sobradillo. En la calle La Aulaga, los residentes han documentado mediante material audiovisual la presencia de ejemplares de gran tamaño en torno a los contenedores de basura, una circunstancia que los vecinos vinculan directamente con la falta de higiene y la gestión ineficiente de los desechos sólidos.
Desde una perspectiva técnica, la persistencia de estas colonias de roedores en entornos urbanos suele estar ligada a la disponibilidad de fuentes de alimento y al deterioro de las infraestructuras de saneamiento. La normativa municipal en materia de salud pública obliga a los ayuntamientos a mantener un control riguroso de plagas, una labor que, según los residentes, resulta insuficiente ante el actual escenario. La Asociación de Vecinos El Perenquén ha instado al Consistorio a implementar un plan de choque que trascienda la desratización puntual, exigiendo un refuerzo en la limpieza viaria y una vigilancia más estrecha sobre los puntos de acumulación de residuos.
La inquietud vecinal subraya la necesidad de una estrategia coordinada que garantice la salubridad en los espacios de convivencia. La recurrencia de estas denuncias, que abarcan desde el centro de la capital hasta las zonas residenciales más alejadas, sitúa la gestión de la limpieza y el control de plagas en el centro del debate político local, ante la exigencia ciudadana de recuperar unos estándares de higiene adecuados para el uso cotidiano de las calles y plazas.