
El festival ‘Bienvenida al Verano’ de Santa Cruz costó cerca de 400.000 euros públicos
La segunda edición del festival ‘Bienvenida al Verano’ en Santa Cruz de Tenerife costó casi 400.000 euros a las arcas municipales, reabriendo el debate sobre la eficiencia del gasto público en eventos de dinamización urbana.
La segunda edición del festival ‘Bienvenida al Verano’, celebrada el pasado 19 de junio en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, ha puesto de manifiesto el elevado coste que supone para las arcas municipales la dinamización de la capital tinerfeña. Tal y como recoge la documentación oficial de contratación pública, el despliegue logístico y promocional de esta cita alcanzó un desembolso total de 398.977,91 euros, una cifra que invita a reflexionar sobre la eficiencia del gasto público en eventos de carácter lúdico frente a su impacto real en el tejido comercial local.
El grueso de esta inversión se concentró en tres pilares fundamentales: la estrategia de comunicación, la gestión operativa y la oferta artística. El contrato de mayor cuantía, adjudicado a ASCOMUNICACION Y PUBLICIDAD S.L., absorbió 99.510 euros (impuestos incluidos) para cubrir el diseño y la difusión de la campaña. Por su parte, la coordinación técnica y la puesta en escena, encomendada a Eladiopink Inversiones SLU, supuso un gasto de 80.000 euros, mientras que la contratación de las actuaciones musicales —DJ Brito, Estrellas Buena Vista y Más y Maquinaria Band— a través de EFECTO SOUND S.L. sumó otros 69.015 euros.
El evento, que logró completar su aforo máximo de 5.000 personas, se estructuró en dos áreas diferenciadas: un espacio gastronómico para 500 comensales y una zona de conciertos con capacidad para 4.500 asistentes. A pesar de que el acceso a la música fue gratuito, la cena tuvo un carácter benéfico con un precio simbólico de 3 euros, cuyos fondos fueron destinados a fines sociales.
Más allá de la jornada central, el presupuesto global incluyó partidas técnicas necesarias para la viabilidad del recinto. Los servicios audiovisuales se elevaron a 52.019,33 euros, mientras que el montaje de estructuras, carpas y mobiliario requirió 43.856,09 euros. A estos importes se sumaron 21.234,15 euros para el suministro eléctrico temporal, 19.424,78 euros en seguridad privada, además de gastos menores en limpieza (4.292,84 euros), servicios sanitarios (3.308,44 euros) y baños químicos (6.317,28 euros).
Desde el Ayuntamiento y la Sociedad de Desarrollo se ha defendido la rentabilidad de esta inversión argumentando que el impacto trasciende el recinto portuario. La estrategia municipal buscó integrar a 84 negocios locales —entre comercios y establecimientos de restauración— mediante una ruta experiencial y la gratuidad del bus turístico para residentes durante la semana del evento. Bajo esta premisa, el Consistorio sostiene que el festival actúa como un motor estratégico para proyectar la ciudad y estimular la actividad económica en el sector servicios. No obstante, la cifra final de casi 400.000 euros sitúa el coste por asistente en un nivel que, previsiblemente, reabrirá el debate político sobre la proporcionalidad de los recursos públicos destinados a este tipo de iniciativas de dinamización urbana.