
Santa Cruz de Tenerife crea un comité técnico para prevenir riesgos ante una posible reactivación del Teide
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha constituido un comité técnico para diseñar un protocolo preventivo y asegurar la resiliencia de los servicios básicos ante una hipotética reactivación volcánica del Teide.
La gestión de riesgos ante fenómenos geológicos en Canarias ha dado un giro hacia la proactividad institucional. Tal y como ha trascendido a través de las declaraciones recogidas por Televisión Canaria, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha formalizado la constitución de un comité técnico encargado de diseñar un protocolo de actuación ante una hipotética reactivación volcánica del Teide. Esta iniciativa, impulsada por el alcalde José Manuel Bermúdez, busca blindar la operatividad de la capital frente a las posibles repercusiones de un evento de esta naturaleza, alejándose de la improvisación y apostando por una planificación estructural previa.
El enfoque del consistorio no se limita a la respuesta ante una emergencia, sino que prioriza la resiliencia de los servicios básicos. La comisión, liderada por la coordinación general de Infraestructuras y Emergencias e integrada por responsables de Seguridad Ciudadana, Sostenibilidad y Presupuestos, tiene como cometido principal auditar la robustez de las redes de suministro eléctrico y de agua. El objetivo es garantizar que, incluso bajo una situación de estrés externo, la ciudad mantenga su capacidad de prestación de servicios, tanto para su población residente como para los desplazados de otras zonas de la isla.
Desde una perspectiva logística, Santa Cruz se posiciona como el nodo central de acogida. El plan contempla la reconversión de infraestructuras deportivas municipales en centros de albergue temporal, una estrategia que cuenta con el respaldo de entidades privadas como el Real Club Náutico de Tenerife, que ha puesto a disposición sus recursos para facilitar las labores de asistencia. Esta colaboración público-privada subraya la importancia de la cohesión social en la gestión de crisis de gran escala.
Aunque el regidor ha enfatizado la necesidad de mantener la calma, la creación de este órgano responde a una evaluación técnica que califica la situación actual como inusual. El resultado de este trabajo será un informe de carácter reservado, diseñado para evitar alarmismos innecesarios y asegurar una interlocución fluida y coordinada con el Cabildo de Tenerife y el Ejecutivo regional. Con este movimiento, la capital tinerfeña traslada el foco de la gestión de emergencias hacia la gobernanza preventiva, asumiendo que, ante riesgos de baja probabilidad pero alto impacto, la preparación logística es la herramienta más eficaz para salvaguardar la estabilidad del territorio.