
El Ayuntamiento de Santa Cruz admite fallos en la gestión de servicios públicos tras la plaga de roedores en la plaza del Príncipe
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife admite fallos en la supervisión de concesiones tras la plaga de roedores en la plaza del Príncipe y propone subvencionar sistemas de bombeo en edificios para mitigar los problemas de presión en el suministro de agua.
La gestión de los servicios públicos en Santa Cruz de Tenerife ha quedado bajo el foco tras la reciente comparecencia del concejal del área, Carlos Tarife, en la comisión de control municipal. Tal y como recoge la información publicada, el Ayuntamiento ha admitido fallos en la supervisión de las concesiones administrativas, lo que derivó en la proliferación de roedores en la céntrica plaza del Príncipe durante los meses estivales.
El origen del foco, según la versión municipal, se situó en los restos orgánicos acumulados bajo las estructuras de un quiosco cuya entrega no fue supervisada adecuadamente en términos de salubridad. Ante este escenario, el Consistorio se ha comprometido a modificar los pliegos de condiciones para futuras licitaciones, exigiendo a los concesionarios una desinfección integral previa a la devolución de cualquier activo municipal. Este episodio se suma a otras incidencias registradas en barrios como El Sobradillo, La Gallega y Ofra, zonas donde el Ejecutivo local asegura haber neutralizado focos similares.
Desde la oposición, el grupo socialista ha cuestionado la eficacia de los protocolos actuales. La portavoz, Patricia Hernández, ha puesto en duda el mantenimiento de la flota de limpieza, señalando una baja operatividad en los vehículos destinados al lavado de contenedores. Por su parte, el responsable de Servicios Públicos ha defendido la vigencia de un contrato de control de plagas dotado con 157.000 euros anuales, atribuyendo el incremento de roedores a una combinación de factores: el aumento de las temperaturas, la gestión de residuos en terrazas y el incumplimiento de las normas de depósito de basura por parte de la ciudadanía.
Más allá de la crisis sanitaria, la sesión plenaria abordó las deficiencias en el suministro hídrico que afectaron a diversos distritos el pasado mes. Ante las quejas por la falta de presión, el equipo de gobierno ha planteado una medida inédita: la creación de una línea de subvenciones destinada a comunidades de propietarios. El objetivo es financiar la instalación de sistemas de bombeo en edificios de más de 15 metros de altura, una iniciativa que, de concretarse, supondría una intervención pública directa en infraestructuras privadas para garantizar el acceso al agua.
El debate también repasó la avería técnica ocurrida en agosto en el depósito de Vuelta Grande, que interrumpió el servicio para cerca de 8.000 residentes en áreas como Tío Pino, García Escámez y Chamberí. El concejal ha subrayado que la reparación se ejecutó en menos de 24 horas, complementándose con actuaciones de renovación en la red de El Suculum, al tiempo que ha negado cualquier reducción en la presión del suministro por parte de la empresa concesionaria, Emmasa, insistiendo en que la red municipal opera dentro de los parámetros normativos exigidos.